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Koldo

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Ostirala, 07 Apirila 2017 06:14

Epidemiak

La lucha contra las epidemias se reducía al aislamiento de los enfermos y de las personas que entraran en contacto con ellos, a la desinfección con vinagre o mediante la quema de los muebles y objetos que pudieran estar contaminados y, sobre todo, a la consecución de la mediación divina.

Bista panoramikoa

El 24 de septiembre de 1523, reunidos en el cementerio el concejo y el cabildo parroquial,

"viendo cómo en la dicha villa avía pestilencia e los vecinos e moradores de ella estauan en gran peligro sy Dios Nuestro Señor no lo remediase por su ynfinita clemencia aviendo piedad dellos, y como el fallecimiento del que primero morió deste mal acaeció el día de la degollación de San Juan batysta a XXIX del mes de agosto pasado, acordaron por seruicio de Dios que en la dicha villa se goardase fiesta el día de San Juan por todos los vecinos e moradores della de aquí adelante por sienpre jamás."

"Otrosy fué acordado e mandado que se dixiesen tres misas cantadas de la Natybidad de Nuestro Señor Ihesucristo en la dicha iglesia en el altar de Santa María el Antygoa vna en pos de otra, es a saber, en tres días, mañana viernes la primera e la segunda el sábado e la tercera el domingo que viene".

"Otrosy fué acordado que el día domingo primero que viene se hisiese procesión por toda la villa con la ymagen de Nuestra Señora Santa María el Antygoa por todos los clérigos e legos con candelas encendidas en forma".

"Otrosy acordaron e mandaron que quando cesase la dicha pestilencia fisiesen otra procesión a la iglesia de Donostia-San Sebastián (y) en su altar dixiesen vna misa cantada".

"Yten se hizo vna procesión a San Roque, donde su ymagen está en la yglesia desta Crus + estramuros, y se dixo vna misa".

Se sucedieron estas epidemias a lo largo de todo el siglo XVI. Bastaba la noticia de que en alguna población de la región hubiera peste para que la villa se cerrara para evitar el contagio.

Los fieles Rodrigo de Zarandona y Aparicio de Ormaegui darían fe en sus cuentas de las medidas que se adoptaron para hacer frente a la epidemia que se hizo sentir en diversos puntos del Señorío en 1530. Consistió la principal en reparar los portales de la muralla (se citan por sus nombres los de Zabala, Apallua y Guzurmendía) en los cuales montaron guardia ambos fieles durante once días cada uno, y Ochoa de Licona veinte junto a la cruz de Atea "por el temor de la pestilencia que vaya en Vilbao y en Vermeo e en Yspaster". Ormaegui y Zarandona hicieron, además, repetidos viajes para tratar asuntos relacionados con la enfermedad a las anteiglesias de Guizaburuaga, Bedarona e Izpaster, de donde "venieron algunas personas mescladas". A la última aldea fue uno de ellos la noche del 25 de octubre "a entregar vna muger de Vermeo porque vino a esta villa e hysimosla bolber por ser sospechosa de la pestilencia", y el 7 de noviembre para enterarse de las circunstancias del fallecimiento de unas "freyras".

El municipio volvió a tomar precauciones cuando por febrero de 1548 se declaró un foco pestífero en la casa de Urquiza, en término de Izpaster. Las personas que estuvieron en contacto con los enfermos se vieron recluidas en sus casas cerradas a cal y canto. En las cuentas del fiel Martín de Aransolo figuran las partidas:

"Yten a IX de febrero fuy a Yspaster por mandado de los señores del regimiento a comunicar e concertar la forma que se avía de tener con los que se avían ynficionado en la pestilencia de la casa de Vrquiça de Gardata, e por mi salario del dicho día vn real (sic)".

"Yten más pagué a Martín de Bega herrero, por ocho bandas de fierro que hizo para cerrar las puertas de los vecinos desta villa que fueron ala dicha casa de Vrquiça e se ynficionaron de pestilencia, ochenta e cinco mrs".

"Yten pagué en clabos de fierro y en maderos e tablas para cerrar e reparar los portales e puertas desta villa porque no entrasen en ella los que se avían ynficionado en la pestilencia de la casa de Vrquiça, a X de febrero, trezientos e veinte e tres mrs".

"Yten pagué a tres carpenteros que trabajaron en adresçar e cerrar los portales e puertas desta villa porque no entrasen en ella los que se avían ynficionado en la pestilencia de la casa de Vrquiça a cada dos reales a X de febrero".

"Yten a quinze de febrero fuy a Yspaster por mandado de los señores del regimiento a comunicar e dar horden de cómo quándo (sic) se abían de soltar los que estaban encerrados e ynficionados de la dicha pestilencia, e de mi salario de dicho día vn real (sic)".

Y las que siguen del también fiel Domingo de Malax :

"A XXI de março pagué a García de Dolaraga e a Joan del Puerto o de çarra e a Domingo de Allona e a Ochoa de Odiaga goardas quatro mill e ochenta mrs. por los días que estubieron de día e de noches goardando e rondando a esta villa en los portales e calles della por mandado de los señores del regimiento, porque avía pestelencia e se avían muerto della tres personas en la casa de Urquiça de Gardata, que es cerca e junto a esta villa, e se avían ynficionado en la dicha casa muchos vecinos e vecinas desta villa e los tenían cerrados en sus casas e avía muy grandísimo temor de la dicha pestelencia e tenían cerrados los portales de la villa porque no entrase en ella ninguna persona ni ropa ynficionada, e por ello todos los señores del regimiento andaban de día e de noches demás de las dichas goardas a bisitar e rondar la dicha villa e sus portales e goardas e personas ynficionadas e encerradas, es a saber, a cada vno de las dichas quatro goardas a tres reales de alquil e salario por cada día con su noche de cada doze días que al principio serbieron e a real e medio por cada día de cada ocho días que a la postre serbieron los dichos García e Ochoa en los portales de Haatea e Apallua, en que montan los dichos mrs.".

En la segunda mitad del mismo siglo XVI padeció la villa nuevas epidemias y el incendio general de 1595.

El 7 de agosto de 1558 envió el concejo a Aulesti al fiel Francisco de Licona con una carta para el clérigo Juan Pérez Abad de Arranguiz.

"para que nos hiziese saber por su carta qué enfermedad corría en aquella tierra porque era fama pública que morían de cámaras súpitamente, y sabida la verdad pusiésemos goardas y remedio en esta villa porque ninguna (sic) se ynficionase..."

Volvió a cundir la alarma a mediados de 1564. El 21 de junio cobró el fiel Aparicio de Maguregui 35 reales

"por doze días que se ocupó en yr a la ciudad de Bitoria a saber lo que pasaba allí y en Logroño e Salbatierra e sus comarcas, porque morían de peste e no venía a esta villa ningund mulatero con trigo e corrían los vecinos desta villa grand peligro por miedo de la peste y anbre".

Pagó también el concejo 612 maravedís al herrero Pedro de Guerrica, el 11 de julio,

"por los días que se ocupó en hazer goardia en las puertas de la villa por la pestilencia".

12 reales a Martín de Lombeida.

"por quatro días que se ocupó en yr a Bergara e Mondragón a traer vn médico para esta villa, porque se avsentó desta villa para Valladolid nuestro médico e moría mucha gente en esta villa de Cámaras".

La peste de 1597 está documentada en las cuentas de este año y del siguiente. En esta ocasión se recibió ayuda sanitaria de Donostia-San Sebastián y una fuerte ayuda económica del contador Ochoa de Urquiza y del general Joan de Uribe. A Donostia-San Sebastián se trasladaron en una pinaza para pedir socorro y volvieron con dos cirujanos que permanecieron más de seis meses en la villa.

"Yten da por descargo hauer pagado y gastado con la pinaça y gente que fueron doze hombres a la villa de Donostia-San Sebastián a pedir a los dichos cirujanos y después a lleuar a la dicha villa al dicho Pedro de Arrieta, que por hauernos detenido en las dichas jornadas por hauer cargado temporal quinze días la vna vez y la otra siete, doze ducados, tres dellos a los dichos marineros y otros tres que se gastaron en la dicha villa de Donostia-San Sebastián además de lo que la dicha villa nos daua, y otros tres quando beniendo de la dicha villa arribaron a la de Guetaria y no se les dio ningún socorro y se gastaron la noche y mañana que estubieron allí, y los tres y los tres restantes en lo que se metía en la dicha pinaça para el sustento de la gente y boluían de la dicha villa".

Las conversaciones tanto para la ayuda sanitaria como la económica nunca tenían lugar en el casco urbano, que debía de permanecer cerrado. Debían de tener lugar en los puestos de guardia que establecía el Señorío para evitar que nadie abandonara la villa

"Yten da por descargo hauer gastado en Sancta Catalina quando fueron el doctor Licona con los dichos cirujanos y los señores del regimiento y particulares desta villa al concierto sobre que quedase el dicho Bartolomé, pues se despedía el dicho Pedro de Arrieta, diez y ocho reales".

"Yten da por descargo hauer gastado con los señores del regimiento y otros particulares quando fueron a Manchoaraen abiendo sido abisados por Joan de Basterrolaça de cómo tenía horden de los señores contador Ochoa de Urquiça y general Joan de Uribe para socorrer a los vezinos desta villa, donde estubieron hasta la noche, veynte y quatro reales".

"Yten da por descargo hauer gastado con los dichos señores del regimiento y otros particulares que fueron a la dicha guardia con la horden que después de leida la carta de los dichos contador y general dieron los vezinos desta villa sobre el modo que se auía de tener en el distribuir de la merced y limosna que hazían sus mercedes, que por llouer y hazer mal tiempo no salió al dicho puesto el dicho Basterrolaça y binieron sin hazer nada auiendo estado allí todo el día, seyscientos y ochenta y quatro mrs".

"Yten da por descargo hauer gastado otra jornada que fueron a la dicha goardia con el doctor Licona y otros ha verse con el dicho Basterrolaça quinientos y quarenta y quatro mrs."

"Yten da por descargo hauer gastado así quando fueron a la dicha goardia por el dinero y limosna que daua el dicho Basterrolaça como otras más de veynte vezes que yban al dicho Basterrolaça y a doña María Urtiz de Abaroa, madre del dicho general, que les ynbió a llamar, y dos vezes que fueron a la goardia de Ocabio a berse con el señor Arancibia que les ynbió a llamar para lo que ynbía el dicho contador, todas las dichas vezes veynte y dos ducados...".

Con respecto a los cirujanos no es fácil saber en qué consistía exactamente el trabajo que realizaban. Parece que decidían quién estaba enfermo y ordenaban su aislamiento.

"Yten da por descargo hauer gastado con los hombres que nombrados por los señores del regimiento andubieron en más de seys meses en compañía de los dichos cirujanos a hazer recoger en sus casas y lugares señalados a las gentes apestadas que andauan sin horden ynficionando a los sanos, dos mill y docientos y quarenta y quatro mrs."

"Yten da por descargo hauer gastado con las personas y pagado que con horden de los señores del regimiento siendo diputados y señalados para ello andubieron de noche y día rondando por toda la villa por los ynsultos que hazían y robos los dichos apestados en quatro meses que duró nuestro oficio dos mill y quinientos mrs.".

Aparte de esto trajeron medicinas que no aparecen descritas y hacían un cierto gasto de azúcar y aceite que, lógicamente, tenían relación con los métodos curativos o, posiblemente, preventivos, para evitar los cirujanos el contagio, ya que las cantidades no son como para atender a una población. Además, si se clavaban las puertas de las casas en que hubiera un enfermo para evitar su relación con el resto de los vecinos, la visita domiciliaria resulta complicada. Sin embargo hay personas encargadas de realizar dos visitas diarias a las casas de los apestados. Es posible que se tratara de atender a sus necesidades proporcionando suministros y permitiendo una cierta comunicación que agradecerían los recluidos.

"Yten da por descargo hauer pagado ochocientos y ochenta y seys reales a Pedro de Ganchegui, boticario de la villa de Donostia-San Sebastián que ynbió con los dichos cirujanos, como consta de su conoscimiento y librança".

"Yten da por descargo hauer dado a Bartolomé Masón doze libras de açucar de precio de tres reales y ocho de azeyte a la libra, de su conoscimiento".

"Yten da por descargo hauer pagado al dicho Bartolomé Mason doze libras de açucar y doze de azeyte a los sobredichos prescios, como consta de su conoscimiento".

"Primeramente da por descargo que pagó a Santiago de Meabe y Joan Martínez de Vrrea y Sancho de Berreno, personas diputadas por los señores del regimiento para bisitar las casas y vecinos de la dicha villa todas las mañans y tardes y tener otros cuidados con los apestados, a cada vno quatro ducados".

Algunos enfermos eran encerrados en sus casas, clavando sus puertas y marcándolas, mientras que otros eran concentrados en la isla de San Nicolás o en el hospital. Es probable que todavía se mantuviera en pié el antiguo convento de los franciscanos, ya que de otra forma no se comprende cómo se pudo dar alojamiento a los desgraciados "apestados".

"Yten da por descargo hauer pagado a Joan de Muxica cerrajero, porque cerrase las puertas de las casas donde auían hecho recoger a la gente ynficionada porque no saliesen afuera, con barras de fierro, doze reales".

"Yten da por descargo hauer gastado quatro reales con los hombres que andubieron a señalar y amagrar las casas ynficionadas y ayudar a cerrar a Joan de Muxica".

"Yten que pagó a Martín de Mendiola y Joan de Muxica, personas diputadas por alguaziles con baras con horden de los señores del regimiento y cirujanos que binieron a esta dicha villa de fuera parte, para el cuidado que ningunos apestados salliesen de sus casas ni handubiesen por las calles ynficionando a otros y prendiesen a los tales, a cada vno cient reales por todo el tiempo que asistieron..."

"Yten da por descargo hauer gastado quatro fanegas de trigo de precio de veynte y ocho reales que por mandado de San Joan de Oxinaga y Rodrigo de Arrieta y otros oficiales del dicho regimiento (dio) para la gente apestada que se hechó a la dicha ysla, los quales se cocieron por el día de San Francisco, que auía más de ciento y ochenta apestados...."

El aislamiento, tanto de la villa como de los enfermos dentro de esta, crea muchos problemas. El quebranto económico es grande, ya que la villa, con poca extensión territorial para la producción agrícola, vive de la pesca y de los negocios. La salida de pescado de la villa se interrumpe por lo que la actividad se reduce a una pesca de subsistencia, de consumo en la villa. El comercio es imposible en las condiciones de aislamiento. El caso es que deja de entrar dinero en la villa, dinero que es necesario para obtener las subsistencias necesarias. Esto es lo que explica los auxilios emitidos por Urquiza y Uribe. Este último, además, tenía a su madre en la villa. Y la villa agradece el rasgo de estos benefactores.

"Yten dió por descargo hauer pagado al doctor Licona tres ducados por la misa que con hosden de toda la villa se puso para los señores contador y general en remuneración de la limosna y merced que hizieron a la dicha villa".

El aislamiento de los enfermos en sus casas, aparte de la desgracia que suponía para la familia del enfermo, verse abandonada a su suerte, podía originar problemas, como cuando en la casa del enfermo había cosas que necesitaba el vecindario.

"Yten da por descargo hauer gastado ocho açumbres de binagre que dió así para resciuir el dinero que quedó en casa de Martín de Vsabe, fiel muerto, como para la ysla de San Nicolás a los apestados, a dos reales el açumbre".

Otro problema era la recogida de las ropas y enseres de los que morían de peste, por el peligro de contagio que esta labor suponía. Parece que se realizaba, al menos en parte, por mujeres apestadas.

"Yten da por descargo hauer pagado a María Ybáñez de Arrieta honze reales por otros tantos que pagó a las mugeres apestadas que andauan recogiendo la ropa apestada que hechauan y traya la mar para quemarla".

La importación de suministros debía realizarse en los puntos de guardia, donde se dejaban para que los pudieran recoger los vecinos de Lekeitio o se traían en pinazas desde diferentes puertos, en los que debía de causar pavor la presencia de los lekeitianos. Se traían trigo, carneros y sidra.

"Yten da por descargo hauer gastado con la pinaça y gente que fué con horden de los señores del regimiento de la villa a Mutriku a resciuir el biscocho y pan cocido que auía en ella el señor Joan de Uribe e por su horden mill y quinientos mrs."

"Yten da por descargo hauer gastado con tres pinaças y gente que fueron a la villa de Deba con horden de los señores del regimiento por ducientas fanegas que tenía en ella el señor Arancibia del contador Ochoa de Urquiça para esta villa y por temporal binieron sin ellas, en que se gastaron seys ducados".

"Yten da por descargo hauer gastado el día que fueron con la pinaça y gente que fueron a la villa de Hondarroa por los trigos, açúcar, pasa y azeyte que auía ynbiado el licenciado Jáuregui de la villa de Bilbao, treynta y seys reales".

"Yten da por descargo hauer gastado con los que medían el trigo que ynbió el dicho licenciado Jáuregui tres reales".

"Yten da por descargo hauer gastado con otras tres pinaças que fueron a la villa de Deua por las dichas ducientas fanegas y binieron sin ellas por no hauer acudido a ella el señor Arancibia que los hauía de entregar, dos mill y ducientos y quarenta y quatro mrs."

"Yten da por descargo hauer gastado además de la sidra que se traxo de Auleztia con la gente apestada que estaba en la dicha ysla veynte y quatro reales".

Parece que a los enfermos se les suministra, fundamentalmente, pan o harina para fabricárselo. Posiblemente dispusieran también de algo de pescado. El carnero no parece formar parte de la dieta habitual si se atiende a las pocas veces que sale en las cuentas. Los cirujanos comen "regaladamente" lo que hoy consideraríamos una pobre comida.

"Yten da por descargo hauer gastado e pagado en la comida y gasto que se hizieron los dichos dos cirujanos y sus criados y gente que auía en la casa donde se les dió la posada, que de hordinario asistían más de seys personas y se les daua de hordinario abas y carnero y otros muchos regalos, en más de quinze días que estubieron hasta que se despidió al dicho Pedro de Arrieta (y) se concertaron con el dicho bachiller Mason, treynta ducados menos tres reales".

Las cuentas de pan abundan y en la última se menciona:

"Todos los quales trigos y panes en las partidas arriba referidos se repartieron a la dicha gente apestada así en la dicha ysla como en el dicho ospital, repartiendo algunos días a ciento y ochenta panes, y así se gastaron las dichas sumas y aún muchas más".

Lo mismo que en los grandes incendios acudía gente de los lugares vecinos a ayudar, una situación como la peste también movía a compasión.

"Yten da por descargo hauer pagado a Antón de Yresegui ocho reales del alquil de su pinaza y gasto de quando fué a traer la limosna que daua la villa de Deua".

Terminada la epidemia, se queman los enseres de las casas de los apestados y las camas, sábanas, etc. del hospital y de la isla de San Nicolás y se desinfectan con vinagre. Se limpia y arregla el cementerio. Con esto no terminan los gastos. Hay que realizar una serie de trámites para cesar en la incomunicación y volver a las condiciones normales. Estos trámites suponían gastos importantes para la maltrecha economía municipal.

"Yten da por descargo hauer gastado quando vino el señor licenciado Casillas, corregidor deste Señorío, en virtud de prouisión real para averiguar de cómo hauía corrido y la salud que en esta villa se goçaua para que mediante ella diese libertad mandando se comunicase y fuese comunicado abriendo los caminos que le estauan cerrados, es como sigue:"

"Primeramente pagó al licenciado Láriz por dos veces que le ynuiaron al dicho señor corregidor los señores del regimiento, honze ducados..."

"Yten pagó a doña María Hortiz de Abaroa por el vino que se gastó con su merced del señor corregidor y su jente y demás otras personas que asistieron con su merced en ocho días y por el seruicio de la casa, veinte ducados con más seis reales..."

"Yten gastó en pan, carne y pescado y demás aderentes necesarios en los dichos ocho días, así con toda la dicha jente como sus criados, trecientos reales".

"Yten más muestra hauer gastado en cebada e yerba que comieron las cabalgaduras durante el dicho tiempo, treinta reales".

"Yten paresce hauer pagado al doctor Chorruca, médico que bino a lo referido por mandado del señor corregidor, seis ducados..."

"Yten al doctor Amezqueta, que le traxo el señor corregidor y asistió con sus mercedes por su mandado el dicho tiempo, diez y seis ducados...".

Dejando aparte estas calamidades, en la vida normal de la villa, el municipio se ocupa de la salud de los vecinos. No proporciona una asistencia médica gratuita, pero se asegura la presencia de un médico en la villa y trata de evitar los abusos en los precios de la asistencia sanitaria.

Ya desde principios del siglo XVI solía contratar el concejo los servicios de un médico e incluso de una partera, y así aparecen, por ejemplo, en las más antiguas cuentas que he hallado en el archivo de la villa, correspondientes al ejercicio de 1508, en el capítulo de gastos ordinarios, las siguientes partidas :

"Yten a la partera cient e ochenta (maravedís)...........................................CLXXX"

"Yten al médico por que resyda quatro mill e quinientos...........................IIIIUD"

"Yten la casa de dicho médico..........................................................................DLXII"

Se comprometían estos médicos a atender a los enfermos sujetándose a unos honorarios fijados de antemano con las autoridades de la villa, con lo que se evitaban abusos como los que denunció el vecindario en septiembre de 1584:

"que por quanto en la dicha villa auía mucha bezindad y cada día ocurrían grandes y dibersas enfermedades y no abía médico asalariado en la dicha villa como otros años atrás abía abido, y que el licenciado Nieto, médico que al presente residía en la dicha villa, por pasiones particulares y enemistades que tenía e otros respetos no quería curar a los vezinos y moradores de la dicha villa a menos de que anticipadamente y antes de curar a los pacientes le pagasen vn doblón e vn escudo por lo menos por cada visita, y ello auía hecho e lo hazía en general con todos los vezinos e moradores de la dicha villa, y que por la mucha careza que ponía el dicho licenciado Nieto muchos vezinos y moradores de la dicha villa por no poder sufrir ni rellebar por la pobreza y pecunia lo mucho que el dicho licenciado Nieto pedía estauan y abían estado hechados a la misericordia dibina, sin poder buscar el remedio tenporal de la medecina, porque para aber de tolerar la careza del dicho licenciado Nieto no bastaría ni bastaua el poder dellos ni el balor de sus haziendas...".

Parece ser que algunos médicos no encontraban demasiados alicientes en Lekeitio para el ejercicio de su profesión. Veamos a quién recurrían los vecinos cuando veían amenazada su propia salud o la de sus allegados, a qué achacaban el origen de algunas enfermedades. Valle de Lersundi ha entresacado párrafos muy reveladores de las cartas que entre 1651 y 1658 dirigió el capitán Miguel de Basterrechea, que habitaba con su mujer doña Ursula en la torre de Bengolea de Guizaburuaga, a su cuñado el capitán José de Bengolea. He aquí algunos :

"El martes por la mañana me embían mensajero de aquí que la niña estava muy mala, ya echará de ver vuestra merced el susto que a mí me daría esta nueba, con lo qual partí luego para acá dexando todo lo de allá a cargo de doña Ursula y hallé bién mala a la niña, que me quebró el corazón. Acudimos luego a Nuestro Señor, que es el médico verdadero, y a los santos, con que luego se sintió con mejoría y a ydo continuando, las gracias a su divina magestad (3-X-1652).

La chica María San Juan la emos tenido otra vez muy malita y de mucho cuydado de achaque de lombrices, que con las bendiziones del manual de la santa yglesia y la oración del milagroso San Antonio de Padua contra lombrizes ha sido Nuestro Señor servido de mejorarlas de modo que ya anda por sus pies, de que damos muchas gracias a su divina magestad (3-X-1652).

Ellas son tan sobradamente adelantadas a su hedad que cada día las maltratan de ojo (12-lX-1652).

Mucho me temo que no emos de gozar a estar niña, que como ella es como vuestra merced save de buen gesto y con esso tan bufona que olbida a la hermana, cada día la aojan y la persiguen mucho los males, haga Dios lo que más conbenga para su santo servicio (3-X-1652).

A Martín Juan le tenemos aquí desde el día de Nuestra Señora, y de berdad lae quisieramos ber algo más lexos por agora porque según es público a benido con las reliquias que de ordinario sacan de Balladolid de mal trances (12-IX-1652)".

Podemos imaginarnos lo que sucedería entre las clases más populares si tal era la mentalidad de un miembro de la capa más culta de la sociedad lekeitiana del XVII. Por lo que nada tiene de extraño que, como apunta Valle de Lersundi, ante esta "competencia ilegal de los santos", y seguramente también de otras, se vieran obligados los médicos a resolver su situación adoptando a veces soluciones extremas:

"El médico que teníamos -escribió también el capitán Basterrechea- nos ha hecho solemne burla, y a mí en particular pues teniendo yo en cassa el macho de Sosoaga para ymbiar al estudiante en él a Oñate, me pidió se lo prestase para yr hasta Ondarroa a ber un enfermo que le avían embiado a llamar, y si vuestra merced no lo a por enojado se me ha huydo con el macho a Francia o a Nabarra o a donde él se save pues haze ocho días que se fué, no se save de él mas que pasó por Markina azia Elgoibar. El moço arriero de cassa embié en su busca aunque tarde, pues le llevava dos días de bentaja y me pareze que no a servir mas a gastar cien reales que llevó. Visitamos la cassa del tal médico y no hallamos en ella cosa suya mas que unos libros viejos que no valen diez reales y unos vidros, ni una camissa non dexó aunque juzgo no serían muchas las que tenía... (24-I-1651)".

Uno de los factores que contribuyó seguramente a la propagación de estas epidemias fue la falta de higiene del vecindario, cuestión esta que ya había preocupado a los redactores de las ordenanzas copiadas en 1486 que dedican e varios títulos a la misma.

"50. Título que en Aatea non laben ropas nin bogada".

"Iten que ninguna persona non sea osada de labar trapos nin bogada en Aatea so pena de diez mrs. para los jurados, nin tanpoco que laben en los pies nin ropas nin ylos nin ferradas nin tajadoras nin otra cosa allende de la señal so la dicha pena".

"141. Título de los que venden pan o vino o pescado que non esten deuando nin filando".

"Fordenamos que ninguna muger que estudiere vendiendo pan o pescado o vino o sydra que non esté deuando nin filando so pena de ocho mrs. por cada vez para los jurados".

"143. Título del que echare agoa de noche".

"Fordenamos que qualquier o qualesquier que echare de noche de la casa agoa a la calle syn llamar tres vezes e va agoa que peche veynte mrs. para los jurados por cada vez".

"158. Título que los carniceros echen la sangre a la mar".

"Fordenamos que los carniceros maten sus ganados en la carnicería e la sangre que la echen a la mar e non echen en otro logar so pena de sesenta mrs. a cada vno por cada vez para los jurados, e ésto se entienda sangre de ganado bacuno".

"165. Título que non echen ariescas nin otra suziedad en los portales".

"Fordenamos que qualquier que echare ariescas o sangre de vaca o otra suziedad que paresca mal en los portales nin plaça o acerca de los portales o en solares vasyos o en camino que pague por cada vez sesenta mrs. para los jurados e que fagan lleuar al que lo echare a su costa a lugar donde non faga enojo".

El corregidor, en su visita a la villa por junio de 1568 denuncia que:

"trayan por las calles los uezinos della sus puercos, lo qual hera en grande ynconuenienzia porque se podrían ynficionar... por razón de la suciedad que trayan los dichos puercos".

ordenando,

"que de aquí adelante no los trayan por las calles so pena de dos reales a cada vno por la primera vez... y por la segunda quatro reales aplicados para los jurados... y por la tercera vez los puedan matar y dar a pobres o comérselos los dichos jurados".

 

Itzuli

Ostirala, 07 Apirila 2017 06:14

Suteak

El riesgo de incendios era muy alto en aquellos tiempos, en que la madera era un elemento dominante en la construcción, y esto obligaba a la adopción de una serie de precauciones, que nos muestran algunas costumbres de los vecinos.

Alhondiga Zaharra

Tras el incendio catastrófico que arrasó la villa en 1.435 o 1.440 se decidió la construcción de la muralla que dividió el casco urbano para limitar la extensión del fuego y a lo largo de la primera mitad del siglo XVI dictaron las autoridades concejiles nuevas disposiciones preventivas que nos revelan cómo dos de los más importantes factores que contribuían a la propagación de fuegos en los pueblos costeros eran, según señaló Angel Zabala, las grasas de pescados "sayn" que almacenaban los marineros en las lonjas, y la gran profusión con que se utilizaba la madera en las edificaciones urbanas'. La madera era un elemento completamente necesario en la construcción de aquella época. Incluso en las casas de piedra, la estructura interior estaba construida con este material. El "sayn" proporcionaba ingresos a los pescadores y el tercer elemento peligroso, la paja, era un lecho frecuente.

En las ordenanzas de 1486 se prohibe cocer "sayn" dentro del casco urbano "salvo allende la naza mayor o en Esunça donde pueda alimpiar a la mar".

Estas mismas ordenanzas prohiben también "sacar fuego descubierto de noche" o "tener sarmientos, pajas ni lino en las casas en que haya peligro de fuego y, en caso de que se declare incendio en una casa, sus moradores tienen que dar inmediatamente la alarma".

El 21 de marzo de 1528:

"que ningunos ni algunos vecinos desta villa sean osados de hazer sayn con ningun hígado ni pedaço de balena dentro de las cercas de la villa, de noche ni de día, so pena de un florín de oro por cada vez a cada vno para la casa del concejo, e allende dello si sobre ello en sus casas veniere algund ruydo de fuego o alboroto que sea a esamen del dicho regimiento la tal pena e castigo".

El 6 de febrero de 1529 :

"que ninguna persona desta villa no sea osado de tener paja en cama ni fuera de cama, poco ni mucho, so pena de tresientos mrs. a cada vno que contrario deste mandamiento fuere, para los oficiales del regimiento la mytad e la otra mytad para los jurados y exsecutor desta villa".

El 12 de marzo de 1530 :

"que la sayna de las lixas por ser peligrosa tengan entre suelos e logares seguros, e antes que se acuesten amaten los candiles, so pena de dozientos mrs., la meytad para los reparos de la villa e la otra meytad para los jurados".

El 12 de octubre de 1535 :

"que so la dicha pena (de 100 mrs.) los vezinos adrescen los fogares e los pongan seguros del fuego e quiten las pajas de las camas e de los lugares peligrosos de fuego so la dicha pena...."

Las autoridades y otros vecinos solían rondar por las calles siempre que arreciaba el viento, pudiéndose leer en las cuentas concejiles partidas como ésta de 1531:

"a treynta vno de fenero por mandado de los señores del regimiento salimos a la vela con los señores del regimiento e con los ombres buenos de la villa por miedo de fuego, que ventaba mucho, donde gastamos nobenta a quatro mrs."

Tal era también una de las misiones que se encomendaban a los veladores.

En las cuentas concejiles del año 1595, tras el segundo incendio importante, se encuentran noticias curiosas que dan idea de los trabajos que ocasionaba un siniestro como éste:

" dan por descargo hauer gastado en rondas e bisitas, asy con los sus mercedes los dichos alcaldes como con mancebos que a sus mercedes hazían conpañía de noches porque no sucediese algunas desgracia, como seçudió (sic), mill y quinientos e sesenta y cinco mrs."

" pagué a Joan de Abitera, que por mandado de los señores del regimiento se fue a dar auiso de la quema a la villa de Viluao al corregidor y a Francisco de Licona alcalde, que a la sazón estaua allí con Rodrigo de Solarte escribano, al qual se le pagaron nuebe reales."

"pagué por ocho palas de hierro que conpré para linpiar las calles desta villa veynte y quatro reales, a tres reales por cada vna."

"más me hago pagado de doscientos reales que he de hauer por lo que gasté con la gente que bino de Hea, Bedarona y de las quatro anteyglesias y artigas quando el yncendio general desta villa a dar fauor y ayuda..."

"pagué a Pedro Merino y a los demás contenidos en la librança desta partida, por siete días de ocupación que tubieron en linpiar las calles desta dicha villa que estauan llenas de piedras, tierra y de otras cosas mediante el dicho yncendio, quatro mill y nobecientos y ocho mrs. a respecto de tres reales por cada uno de cada día a los siete que con el dicho Pedro heran..."

"a una muger que sirbió a los dichos hombres en la dicha hobra en tres días se le dio tres reales."

"pagué a Tomás de Renedo tres reales por lo que se ocupó en vn día en linpiar la calle delante de la casa nueba de dona María Urtiz de Abaroa."

"a Martín de Mendaza seys reales por vn día de ocupación que tubo con su jugada de bueyes en acarrear piedra y tierra de delante de la casa de doña Joana de ..........."

"pagué a Aparicio de Arcenegui tonelero cient rs. por veinte y seis barriles que dió en la noche del yncendio desta dicha villa para carrear agua..."

"a Andrés de Endaidi tonelero mill y ochocientos y treinta y seis mrs. por doze barriles que dio por mandado de los del regimiento en la noche del segundo yncendio...".

En las siguientes, de 1596, se incluye la partida:

"dan por descargo aber pagado veinte y siete reales a Domingo de Cortazar fiel por otros tantos que ante nos mostró por menudo aber puesto y gastado con algunos particulares vecinos desta dicha villa por el cuidado y goardia que hizieron de noches por temor que no se prendiese fuego en esta dicha villa porque estaban muy ocupados y entretenidos todas las bodegas y sitios de las casas desta dicha villa con las jentes y personas vecinos desta dicha villa con el gran daño que tubieron en el yncendio general..."

Hay más noticias sobre incendios, algunos de menor importancia, pero no parece prudente alargar esta nota. Llama la atención la participación de personas de lugares vecinos en las labores de extinción y recuperación de los incendios. Lo que es indudable es que, aparte de las personas que recibieron remuneración por el municipio, la población participaría masivamente en estos trabajos.

 

Itzuli

Ostirala, 07 Apirila 2017 06:15

Erlijioa

La sociedad era profundamente religiosa y el municipio se ocupaba de que se cumplieran los preceptos de la Iglesia. Pero, al mismo tiempo, había un culto supersticioso a los muertos, cosa que se ha conservado hasta tiempos recientes. Veamos ambos temas reflejados en las ordenanzas.

aldare nagusia

"35. Título que ninguno non reniegue de los santos".

"Ninguno non sea osado de renegar nin de denostar nin maldezir a Dios nin a Santa María nin a otro santo nin santa sobre fuego nin en qualquier manera so pena de veynte mrs. por cada vez, la meytad para el acusador e la otra meytad para los jurados, e a los ribaotes sy en ello cayeren que les den cada sesenta açotes por cada vez sy non pudieren pagar la dicha calunia de los dichos veynte mrs".

"46. Título del vedamiento que non labren el día de la fiesta".

"Iten fordenamos quel día que los curas de la yglesia vedaren que non fagan obra, e sy alguno o algunos quisieren que la tal obra que fuere vedada que peche ocho mrs. por cada vez, e tanpoco que non faga bogada nin laue ropa en ese dia so la misma pena, saluo en cosa necesaria que sea de nabío".

"93. Título que ninguno non cargue nin descargue en el día domingo".

"Fordenamos que ningunos nin algunos vezinos nin estraños non sean osados de cargar nin descargar fierro nin azero nin otra qualquier mercadería en día de domingo nin en día de procesyón syn licencia de los alcaldes so pena de cinquenta mrs. por cada vez, e esta carga e descarga se entienda asy carga de nabío comon de vestias, pero que viga o maste o quila de nao o otra madera grande que los omes non puedan traer salvo con ayuda del pueblo que lo pueda votar o sacar".

"118. Título de cómon las mugeres deuen salir de la yglesia".

"Iten fordenamos que en el día que ouiere procesyón que como la misa mayor fuere dicha que ninguna muger non salga de la yglesia fasta que los varones salgan, saluo sy los varones por concejo o en otra manera se retouieren, so pena de pagar vna por cada vez tres mrs. para los jurados, e en esto que sea creydo qualquier barón".

"169. Título del que descargare fierro o aber de peso en el día de procesyón".

"Fordenamos que ningud nuestro vezino nin estraño non sea osado de cargar nin descargar fierro nin aver de peso nin otra cosa alguna en el día de domingo nin en otro día s que ouiere procesyón syn licencia de los alcaldes, so pena de cient mrs. a cada vno, saluo que puedan traer maste o quila o viga de lagar o otras maderas semejantes".

"136. Título que el día de procesyón non cuelguen paños en las finiestras".

"Fordenamos que ningund nuestro vesyno nin estraño non sean osados de colgar en las finiestras nin de fuera en el día que ouiere procesyón ningund paño de lino so pena de ocho mrs. por cada vez para los jurados".

"111. Título que non vayan a evangelio nin a misa a fuera parte".

"Iten fordenamos que ningund nuestro vesyno nin vesyna non sea osado de yr afuera parte del término desta villa a misa nin a evangelio nuevo, so pena de cinquenta mrs. para los jurados por cada vez".

El 23 de julio del año de 1528 encomendó el concejo a Martín Gorría de Loníquiz, Fortún de Ibinarriaga, Pedro de Zarra y Martín de Gallate la misión de acusar a quienes vivieran en pecado público.

El 15 de febrero de 1528, hallándose presente Juan de la Plaza, mayordomo del bacin de las ánimas del purgatorio:

"dixieron que heran contentos e era la voluntad que la canpana de las ánimas de purgatorio en toda su vyda tenga e syrba en toda su vida María de Santillana por el salario que el dicho Juan de la Plaça le suele pagar como mayordomo, e asy mismo su hija Eluira sea franca de pedidos de la villa, a esto por razón de los seruicios que en este villa hizo Gonzalo el pregonero e en remuneración dellos, e sean ovedientes a los mandamientos del regimiento e oficiales..."

No se dice aquí cuál era la misión de María de Santillana. Cuando diez y seis años más tarde aceptó el pregonero Fernando de Arce hacerse cargo de dicha campanilla de las ánimas:

"prometió en las tardes de todos los días deste presente año de andar por todas las calles e cantones desta villa con la dicha canpanilla disiendo e dando a entender a todas gentes a viba boz que rezen e digan sendos paternosteres e sendas avemarías por las ánimas del purgatorio...".

El 15 de abril de 1528 confió el concejo el cargo de bolsero a San Juan de Anduiza, quien:

"rescibió el padrón de la derrama de la villa e se obligó de coger e dar buena cuenta so cargo de su persona e vienes, juró de seruir e manifestar en todo lo que fuese en fabor de la república, e para ello le dieron poder conplido en forma, segund costunbre que los bolseros pasados suelen aver e de le dar todo fabor e ayuda acostunbrada".

Se tratan de evitar los abusos en los entierros y la presencia de plañideras.

"130. Título cómon deuen yr col defunto".

"Fordenamos que quando algund defunto ouieren de lleuar a la yglesia que vayan los varones adelante e las mugeres de çaga e el cuerpo del defunto enmedio, e sy alguna muger pasare delante del defunto peche veynte mrs. por cada vez para los jurados".

"131. Título de sobre los llantos e de su pena".

"Fordenamos que sy alguno o algunos cayeren en calunias en razón de llantos que sy los jurados dexaren pasar los nueve días seguientes syn los prendar a los que fizieren que dende adelante non los puedan prendar los jurados".

"132. Título que non deuen avllar sobre la fuesa".

"Fordenamos que ninguna nin algunas mugeres non sean osadas de estar nin avllar sobre la vesa en la yglesia nin fuera della en día de procesyón, so pena de sesenta mrs., para los jurados".

"134. Título de los aniversarios que se fagan en los lunes".

"Fordenamos que fagan nuestros vesynos en la yglesia los aniversarios en el día de lunes e que en otro día non lo fagan e que dén los dineros los varones e non las mugeresso pena de cinquenta mrs. por cada vez para los jurados".

"182. Título de cómon deue fazer duelo".

"Fordenamos entendiento fazer seruicio a Dios e mantenimiento del pueblo que ninguno non sea osado de fazer duelos de vrí año saluo el marido por la muger e la muger por el marido e los fijos e fijas por el padre o por la madre e el padre e la madre por el fijo o la fija o por el ahuelo o el abuela o abuelo por los nietos e el fermano por fermano o por su muger de fermano o por el marido de su fermana o de otros parientes que sean que lo pueden traer por nueve días e non más, e qualquier que ésto non quisiere guardar que pague cient mrs. por cada vez cada vno los medios para los jurados e los otros medios para la obra de Santa María".

Las ordenanzas ofrecen una idea de que hubiera frecuentes luchas armadas cuando prohiben llevar armas dentro de la villa, las asonadas y otros títulos sobre luchas, etc. Hay que tener en cuenta que están redactadas en 1486 pero eran más antiguas y reflejan la defensa del municipio contra las guerras de bandos que también afectaron a la villa.

 

Itzuli

Ostirala, 07 Apirila 2017 06:16

Segurtasuna

Superadas las guerras de bandos no parece probable que la villa se vea asaltada por fuerzas extranjeras, pero de todos modos siempre había un riesgo de asalto por mar y se tomaban precauciones contra flotas como la del gascón Colom que asoló nuestras costas.

Bista orokorra

El 18 de junio de 1528 se contrata, por acuerdo del concejo, a un tal Pascual de Deba, lombardero de oficio,

"tomó el cargo de regir e governar la artillería de la talaya mientras la voluntad del regimiento con que se le pague de cada mes diez reales de Castilla a más que de aquí adelante no pague pedido ninguno de su persona e sea escusado de echar en fueras ni a ninguna guerra, e estos seys reales por mes ge los libren en el bolsero e al respeto por los días que siruiere, e no falte a lo asy seruir so pena de dos reales por cada vez que faltare, e sea syenpre en la talaya en las guardias que se hazen, e con tanto le recibieron por tal lonbardero".

En marzo de 1586 había librado el corregidor Duarte de Acuña un mandamiento para que los vecinos de Bermeo, Lekeitio y Ondarroa se mantuvieran armados y vigilantes, por cuanto recorrían estas costas navíos corsarios causando grandes daños por mar y por tierra.

Pero lo que preocupaba en el municipio era la justicia y seguridad dentro de la villa.

El alcalde era el juez y para el mantenimiento del orden contaba con los jurados. Había una cárcel municipal pero no para detener a las personas hasta que fueran trasladadas al juzgado comarcal, sino que era una prisión donde los condenados "a la cadena" cumplían su pena. También se sacaba a los delincuentes a la vergüenza pública y se ejecutaban las penas públicamente por el verdugo.

Si juzgamos por las ordenanzas, da la impresión de que Lekeitio estaba lleno de malhechores de los que había que proteger a los vecinos. También si juzgamos a la población actual por el Código Penal sacaríamos la misma impresión.

En realidad no parece que la vida fuera violenta. La mayor parte de los presos parece que se encuentran en la cárcel por deudas.

Las cuentas concejiles incluyen noticias sobre delincuentes que en años sucesivos padecieron castigos corporales a manos de García de Posadillo y de otros verdugos. En las de 1530 se incluye la partida :

"Yten pagué al verdugo García de Posadillo a quatro de mayo por la justicia que executó en Teresa de Cegama y en Estévana de Bergara por ladrones, a la vna de açotes y a la otra a la verguenza, según está contratado quinientos e sesenta e dos mrs.".

En las de 1531:

"Yten pagué al berdugo por que açotase a vna moça ladrona en la cárcel, UC".

Y las dos que siguen en las de 1559 :

"Yten más pagaron en XIII de abril a Miguel de Anciela, verdugo que truxieron por mandado de los señores del reximiento para executar a dos mugeres que estavan presos por vrto que hizieron a capitán Arteyta, que estaban condenadas en açotes y a una cortar las orejas, que era de la provincia de Guipúscoa, por la venida e buelta a quarenta e cinco reales e veinte e seis mrs..."

"Yten más pagaron en el dicho día a los dueños de los asnos que a las mugeres trayan cabaldagas medio real".

La corporación solía contratar un verdugo para ocuparse de los presos y ejecutar las sentencias del alcalde, pudiendo servirnos de muestra el siguiente nombramiento acordado por la constituida el 2 de febrero de l528.

Seis días después de haber sido elegidos alcaldes el bachiller Licona y Pedro de Ibarra, regidores Pedro Ochoa de Cearreta y García de Ibaseta y fieles Santiago de Rentería y Miguel de Curruchiaga,

"dieron la cárcel de la dicha villa e los presiones e presioneros que al presente estaban en ella e pusyeron por carcelero e oficial a Pedro de Çarra, que presente estaba, por espacio e tienpo de vn año conplido que sea desde Santa María Candelaria que pasó fasta dicho día que verná en el año de IUDXXIX, e dende en diez días que pasen sea obligado de tener e de guardar e dar buena cuenta de la dicha cárcel e su casa que al presente tiene e de las presiones e presioneros que el preboste de la dicha villa le llevare e de todos otros que qualquier juez de su magestad le diere, e sean a su cargo de los guardar segund e como los carceleros son obligados, teniéndolos guardando los mandamientos de sus magestades e de sus juezes e de los dichos alcaldes, asy cibiles como criminales, so pena que lo contrario haziendo pagará con su persona e vienes todo lo que contra los tales presos fuere juzgado e sentenciado sin alçada alguna, e para su salario e pago le sean librados diez ducados de oro por el dicho año en sus tres tercios, e más le paguen los que asy fueren presos sus salarios acostunbrados fasta oy día, e les sean otorgados e dados todas las livertades e preheminencias que a los carceleros son dados en la dicha villa, e con tanto le entregaban e av1an por entregados los dichos presiones e presioneros".

Una vez finalizado su mandato los alcaldes salientes hacían entrega de las "presiones e presioneros" a los entrantes mediante inventarios como éste del 3 de febrero de 1561 :

"Primeramente vn cepo de madera con su cabilla e candado de fierro."

"Yten vna barra grande e larga de fierro llamada la delgada."

"Yten dos cadenas de fierro de cada treze argollas o sortijas de fierro."

"Yten otra cadena de fierro más larga que tiene vemte e una mallas de fierro algo largas e dos sortijas de fierro redondas e vna cabilla de fierro con dos sortijas de fierro para mochachos."

"Yten siete pares de grillos de fierro con sus candados e argollas e llabes de fierro".

"Yten una cabilla de fierro con su candado e llabe que solía tener Ochoa de Licona".

"Yten vn martillo de fierro pequeño para dar e quitar las chapetas de fierro a los grillos".

"Yten vn junque de fierro pequeño para dar e quitar sobre él las chapetas de fierro a los grillos con su argolla pequeña de fierro".

"Yten seis chapetas de fierro para los grillos".

"Yten dos libros de bisitas de la dicha cárcel, el vno viejo ynchido y el otro nuebo començado a escrebir e ynchir".

Prisioneros:

"Yten a Marina Ochoa de Munitis que estaba presa por lo que debía a María Ybañez del Puerto".

"Yten a María de Baliarrayn por nuebe ducados e dos reales que debía a Martín de Çaldibia, que por ellos estaba presencia en presencia (sic) de Antón Martinez de Trayña".

A veces la corporación contrataba al verdugo en condiciones de pluriempleo. Esta forma de contrato podía plantear problemas cuando éste, que podía no ser profesional, se negaba a ejecutar penas de muerte o que supusieran derramamiento de sangre, con lo que en una ocasión hubo que llamar a un verdugo de fuera. Por eso en el contrato se especifica que, de no cumplir una sentencia sobre el condenado, la misma sentencia recaiga sobre el verdugo.

El 20 de abril de 1528 -el diez de marzo habían pedido los alcaldes que "les diesen berdugo para executar la justicia, e asy mismo orca e rollo"- se le confiaron a Juan de Mendaro las siguientes misiones :

"Lo primero que el dicho Juan de Mendaro sea pregonero público de la dicha villa, e dello vse desde oy día que este concierto se pone en toda su vida, e le paguen por ello mill mrs. e más aya los quartillos de bino que (de) los binos que se venden en ella suele aver el pregonero, e sus franquezas e livertades e derechos que ha vsado llevar e gozar el pregonero".

"Yten que allende dello sea belador como lo es, e le pague lo acostunbrado el concejo".

"Yten que sea guarda e jurado en la dicha villa asy para el seruicio de la justicia como para guarda de las heredades e lleve sus salarios acostunbrados".

"Yten que sea verdugo e sayón para executar las sentencias que la justicia diere cibiles e criminales e para ello llebe de salario vn ducado por año, y ésto pague el concejo avnque aya o no aya de hazer justicia, ésto de hordinario, e más de todas las personas que oviere de executar pena corporal por la justicia de muerte que le den de los vienes del condenado quatro ducados, e sy no oviere tantos vienes aya por fator en los vestidos, e si oviere justicia de orejas o enclabamiento o efusión de sangre o açotes por cada vno un ducado e por el que salliere a la verguença'6medio ducado, e todo esto lleve de los justiciados, e para ello se obligó con su persona e vienes de padescer él mismo las mismas penas, con que sea libre e no sea obligado de sallir fuera de la villa si no quisiere, e que en todas las obras del concejo queriendo él seuir en su alquill no aya otro".

El 14 de julio, cuando todavía no había transcurrido un mes desde el nombramiento de Mendaro, fue sustituido en aquellos cargos por el pregonero García de Posadillo :

"Lo primero que el dicho García sea pregonero público en la dicha villa, e lleve por ello los mill mrs. acostunbrados e más sea jurado de la justicia e en tienpo de agosto sea guarda de las heredades e lleve un florín e más lleve los derechos de los binos que suelen dar quando se ponen a vender en la villa por taberna, e más le ayan de dar vna casa pagando el alquill, e más aya e coja para sy los tarjes del mollaje que suelen pagar los barcos, e syrba los dichos oficios vien e conplidamente en toda su vyda".

"Yten en los tienpos que se ouiere de hazer e executar en la dicha villa en los que se condenare a pena corporal por sus magestades o por otro juez e justicias que tenga cargo el dicho García de (traer) al berdugo e ynstrumento para ello, e por ello lleve el dicho García e le pague el concejo de cada año que sea necesidad o no, e aya de hordinario dos ducados pagados por tercios, e quando se oviere de traer al dicho berdugo que le pague el concejo al tal berdugo por la persona que se oviere de aorcar dos ducados e no más, e lo mismo por otra qualquier pena que sea de muerte, e por el que se ha de açotar e cortar las orejas e enclavado vn ducado e por el que ha de yr a la verguença medio ducado, e todo esto pague el concejo al dicho berdugo, e a todo lo demás se pare el dicho García. Esto sea obligado a lo traer dentro de tres días por la justicia le fuere mandado".

"E sy por caso de ventura no traxiere dentro destos tres días al dicho berdugo el dicho García, que el mismo García luego en la misma ora syn otra escusa ni dilación alguna cunpla e haga todo el oficio que el berdugo avía de hazer, e la justicia se execute en la tal persona conplidamente so pena de sy no lo quisiere hazer el mismo García padesca la misma pena que el condenado avía de padescer e todas las otras penas que por albedrío de la justicia se condenare, e con esta condición de traer el dicho berdugo o de lo conplir él mismo le davan los dichos cargos e oficios susodichos, e non de otra manera".

"Otrosí dixieron que en quanto a los derechos que le han de dar al berdugo por el concejo se ayan de cobrar de los vienes de los condenados que se executaren, e quando no tuviere de que pagar sea a cargo del concejo, pero sin embargo que aya vienes o no el concejo sea obligado a pagar al berdugo. El dicho García acetó lo susodicho e conplió por berdugo en la persona de Sancha Longa que le dió de açotes este mismo año por el mes de agosto de MDXXVIII años".

Además de los jurados, que hacían el papel semejante al de los alguaciles, contaba el alcalde con los veladores, que ejercían como serenos.

García de Posadillo, Juan de Láriz, Juan de Lezama y Hernando de Arce juraron el 17 de febrero de 1528 ante las autoridades de la villa :

"serbir en la vela vien e ser guardas e jurados de las heredades e de todo aquéllo que sea en probecho de la república e con todas las otras circunstancias que suelen jurar".

Reunido el concejo el 11 de abril, se trató de la necesidad de nombrar nuevos veladores ya que :

"los beladores que en la villa avía heran viejos, especial Juan el cordelero el cual no podía seruir mas de andar en la enla villa syendo obligado a lo que los otros veladores tenían costunbre".

detallándose tales obligaciones en una escritura del 14 de marzo de 1548 :

"servir a la dicha villa e concejo e justicia e regimiento, escuderos e omes fijosdalgo vecinos e moradores della vien e leal e diligente e suficientemente en toda su vida, dándoles Dios salud e dispusición en sus cargos...faziendo vela e ronda con sus propias personas en todas las noches deste mundo a no faltar por toda la dicha villa e sus arrabales deziendo'vela, vela e las oras que ha dado a altas vozes e mirando a todas las casas sy ay algund fuego encendido en las paredes dellas e sy ay por las calles o por las casas e tiendas algunos ladrones o malechores o personas sospechosas e descubriendo los tales a la justicia e regimiento desta villa para que a los tales castiguen e pongan remedio sobre ello...".

Las huertas no debían estar rodeadas de tapias, como es frecuente hoy en día, y el ganado o las personas podían entrar en ellas y causar danos. Los jurados y veladores las vigilaban y las penas por entrar en propiedad ajena se pueden observar en las ordenanzas.

"121. Título que ninguno non entre en la feredad ajena".

"Iten fordenamos que ninguno nin algunos non entren en viña ajena nin en fuerta nin en mançanal nin en minbral ajena por fazer yerba nin por furtar latones nin parras nin ortalesa nin por tomar otra cosa qualquier, so pena de jazer en la cadena seys días e de pagar cinquenta mrs., los medios al dueño de la feredad e los otros medios a los jurados, e en esto que sea creydo el dueño de la heredad o el acusador sobre juramento que faga ante el alcalde".

"155. Título de la pena de los ganados".

"Fordenamos que por el ganado vacuno que fuere fallado en feredad ajena sy fuere fallado de día que peche cinco mrs. por cada cabeça e diez mrs. por lo de la noche, e sy más quisiere el dueño de la feredad que lo maten e aya la meytad e la otra meytad los jurados".

"156. Título de las vestias, mulas e rocmes e asnos".

"Fordenamos que por cada mula o rocín o asno que andudiere en feredad ajena de noche o de día peche la calunia sobredicha".

"157. Título del ganado obejuno o cabruno".

"Fordenamos que por cada cabeça de obeja o de cabra peche por lo de día dos mrs. e por lo de la noche cinco mrs., e sy más quisiere el dueño de la feredad que lo mate fallándole en su daño e dende en fuera yendo en pos ellos e aya la meytad de la carne e la otra meytad los jurados, e en ésto sea creydo el dueño de la feredad en su palabra llana".

Para mantenimiento de los accesos a las huertas los vecinos debían limpiarlos :

"176. Título de los caminos de las feredades".

"Fordenamos que los caminos de las feredades que los linpien fasta Santa María de agosto cada año segund es acostunbrado, so pena de veynte mrs. para los jurados".

Parece que con cierta frecuencia se originaban discusiones (barajas) y peleas por diferentes causas. Una de ellas era pronunciar palabras gruesas e insultos. Las ordenanzas se ocupan de ello.

"2. Título de las palabras malas e desonestas que se dize vnos a otros qué pena deue aver".

"Por quanto las palabras malas e desonestas que los omes e las mugeres dizen los vnos a los otros son comienço e ocasyón e rays de todo mal e corronpen los coraçones de los omes, sobre que acaece que vienen a pelear, por ende ordenamos que ningund nuestro vesyno nin estraño, varon nin muger, non sea osado de dezir a otro palabra desonesta asy comon sy dixiese traydor o fijo de traydor o aleboso o fijo de aleboso o gafo o fijo de gafo o ladrón o fijo de ladrón o fi de deual o fijo de fodido en cal o perro o fijo de perro o comudo o fijo de cornudo o falso o fijo de falso o canpix o fijo de canpix o puta o rechatera o fijo de puta o ribaot o otras palabras malas semejantes a éstas, que qualquier o qualesquier que en ésto pasaren que pague cada vno por cada vegada cient mrs., los medios para los jurados e los otros medios para o aquellos o aquella o aquellas contra quien fuere dicha la tal palabra, e jaga seys días en la cadena".

"3. Título de comon aquel contra quien fueren dichas las tales palabras sobredichas en respondiendo a ellas dixiere otras semejantes qué pena deue aver".

"Aquel contra quien fueren dichas las tales palabras o palabra respondiendo a ella dixiese comon el desydor alguna palabra mala de las susodichas o semejantes a ellas, porque non tenemos que por vn ygoal deue aver pena comon del otro que dixiere primero, mandamos que peche cinquenta mrs. para los jurados e que jaga tres días en la cadena".

"45. Título que ninguno non llame palabra desonesta a ningund oficial del concejo".

"Iten fordenamos que ninguno nin algunos nuestros vesynos nin estraños non sean osados de llamar a ningund oficial del concejo palabra defendida nin desonrada nin denuesto en razón de su oficio, e qualquier que llamare e los alcaldes fallaren que es denuesto que jaga nueve días en la cadena e que pague cient mrs. para los jurados, e en esto sean testigos asy varones comon mugeres".

"140. Título del que llamare a la muger ajena puta cómon se a de desdecir."

"Fodenamos que por razón que algunas personas non catando a Dios dizen muchas palabras desonestas e grabes, e porque todos los denuestos non meresce egual pena, mandamos que qualquier o qualesquier asy varones comon mugeres vezinos e estraños dixiere e llamaren a alguna muger casada fija de puta parida o preñada de otro ome qualquier que non sea su marido que jaga tres semanas en la cadena e dende en fuera que pague cient e veynte mrs. para los jurados e que en la primera fiesta que ouiere procesyón que suba en el púlpito a la misa maior aquel o aquella que tal palabra dixiere e que se desdiga e se desmienta que el diablo se lo fiso desir la cosa, que non era por su saña que avía e sy asy non se quisiere desdesyr e desmentir que faga en la cadena fasta que se desdiga e se desmienta comon dicho es".

"38. Título de las varajas de los ríos e de los pesos e fornos".

"Fordenamos en rasón de las contiendas e barajas que acaescieren en los ríos e en los pesos e en los fornos por n quanto non suelen acaescer allí varones para testigos que ,a en estos logares e en cada vno dellos sean testigos a lo e menos dos mugeres e que valga su testiguaje saluo en cosa n de crimen, pero en qualquier de los dichos logares ouiere s. contienda varón con muger e non acaesciere algunos re varones por testigos que las mugeres de buena fama o puedan atestuguar saluo en cosa de crimen".

"39. Título de la baraja de entre mugeres".

"Iten en toda otra baraja o ferida o contyenda que mugeres ouieren entre sy que non sea de crimen que las mugeres vesynas de la villa puedan atestiguar".

"183. Título de las contiendas e barajas que acaecen".

"Fordenamos porque acaecen algunas contiendas e varajas entre los omes e mugeres yendo algunos omes o mugeres a la casa o a la puerta de algund vezino e cometiere palabras de contienda o acaeciere ende baraja o contienda por el cometimiento del tal o los tales que estudieren en la casa o en las puertas de sus casas en paz e por cabsa dél se cometiere la baraja, quel tal o los tales omes o mugeres que fueren en cometer cunplan lo que se contiene en el artículo de las barajas o los otros que estudieren en la casa o en las puertas de la casa que non sean en cargo de yr a la cadena pero que se avengan en rasón de las calunias con los oficiales".

 

Itzuli

Ostirala, 07 Apirila 2017 06:17

Eguneroko Bizitza

Nahiz eta Erdi Aroko Lekittar-ak zelan bizi ziren jakitea oso zaila izan, berriak ditugu testu zaharrengatik, (Udalak eta Arrantzale-Kofradiako ordenantzak), edo gutunak, azken oso urri hauek eta jende dirudunaren esku, lehen zati haietako bizitzak oso zaila izan behar izan zuela.

vidacotidiana

Eskola Nacional zaharra

 

Larunbata, 25 Martxoa 2017 12:41

Lekeitio-ko Bideoak

 

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Larunbata, 25 Martxoa 2017 12:06

Gau Txori

       

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