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Hiribilduko elizako hilketa I

Idatzita  Iñaki Madariaga Valle

El 18 de abril de 1604, primer día de Pascua de Resurrección, se cometió un crimen de sangre junto al altar mayor de la iglesia parroquial de Santa María de Lekeitio.

Tras una acalorada discusión por el uso y precedencia de asiento en uno de los bancos principales de dicha iglesia, Martín García Adán de Uribe Yarza, hijo del difunto Santiago de Uribe y de María Adán de Yarza e Idiaquez, hirió de varias estocadas al abogado Sebastián López del Puerto Hernani.

Se presentaron querellas criminales por ambas partes, tras lo cual, el rey envió a la villa a Diego Francos de Guernica, Juez de Comisión Pesquisidor, para que se ocupara del esclarecimiento de los hechos y juzgara a los culpables.

Debido a este crimen, el rey Felipe III, ordenó al obispo de Calahorra “se consagrase y reconciliase” la iglesia “como en su primer estado de Consagración”. El rey otorgó ese mismo año de 1604 una Provisión Real para que el Obispo de la diócesis reconciliase la iglesia, cosa que hizo acudiendo personalmente a la villa.

TESTUINGURU HISTORIKO-A

Nos encontramos en 1604. Bizkaia había entrado en el s. XVII envuelta en una recesión económica provocada por varias crisis: la industrial, la comercial y la crisis poblacional de las villas.

El final del XVI había sido catastrófico para Lekeitio. El incendio de 1595, la peste de 1598 y la disentería de 1600 habían reducido la población a una tercera parte. Todo ello acompañado por la hambruna provocada por malas cosechas de 1598, 1599 y 1600 que hicieron que éstas enfermedades se difundiesen con mayor facilidad.

Con esta gran reducción de la población se vio afectada la economía, menos productores y consumidores significaba un mercado más estrecho que terminó por afectar a otros sectores de la economía como el manufacturero y el del comercio.

En el ámbito industrial, la pérdida de los mercados extranjeros, los más importantes para el hierro comercial vasco, sumió a las ferrerías en una fase depresiva que trajo asociado el descenso de la exportación y el de la producción, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo en el comercio, los transportes y la siderurgia.

Esta pérdida de mercados fue un duro golpe para la economía de los Adán de Yarza que basaban una buena parte de sus ingresos en la producción de hierro en sus ferrerías.

Las guerras marítimas en el Atlántico, con la consiguiente pérdida de la supremacía naval, hicieron perder posiciones a los armadores de buques mercantes y de pesca, refugiándose algunos en la práctica del corso y en la Armada del rey. En el XVII los grandes armadores habían desaparecido.

Es un momento muy delicado en la actividad naval, que hundió la economía de más de una villa.

Lequeitio entra en un bache del que ya no terminará de recuperarse. La renta de la tierra y otros ingresos de origen ganadero tendieron a reducirse. A menor población menos arrendadores de tierras. La caída de la renta de la tierra afectó en gran medida a la economía señorial.

Los Adán de Yarza percibieron menos fanegas de trigo en concepto de renta de la tierra, y menos diezmos por los patronatos de sus iglesias. Al mismo tiempo bajaba en los mercados extranjeros el precio de las lanas finas, mientras los costes de los productores aumentaban por la carestía de los pastos de invierno.

Son las villas con mayor tradición comercial, artesanal o marinera las más perjudicadas en esta época. Lekeitio perdió su función comercial, quedando reducido a puerto pesquero con mermada población.

Todos los aspectos de esta crisis redujeron considerablemente los ingresos de los Adán de Yarza, con lo que su poder sobre la sociedad fue cada vez más contestado.

crimen

En el aspecto social, las iglesias de las villas y sus elites hacían presión para despojar a los señores de las preeminencias y honores que, de facto más que de derecho, detentaban en las iglesias de las villas.

Los abusos cometidos por los señores en las iglesias, tanto en las diviseras y mercedarias como en las de patronato villano, habían comenzado a combatirse desde mediados del siglo XV, reforzándose esta oposición a finales de dicho siglo debido a la acción de las villas y gente de la Tierra Llana. Esta ofensiva antiseñorial se canalizó a través de las denuncias interpuestas por las villas, anteiglesias y comunidades, con el fin de atajar los abusos señoriales.

El poder señorial va menguando también en las iglesias mercedarias y diviseras de los Adán de Yarza. En los pleitos se defendía el carácter público de las iglesias diviseras y mercedarias, aunque fuesen de titularidad privada.

Como resultado de los pleitos, los señores vieron reducido el porcentaje de diezmos que percibían en las iglesias diviseras y mercedarias, al tener que destinar cantidades mayores al mantenimiento del templo y de los clérigos.

De este modo se fue limitando el poder que los Parientes Mayores ejercían sobre la sociedad a través de las iglesias. La pérdida de estos privilegios conllevaba el desprestigio y, en cierta medida, la desobediencia hacia el poder de los Parientes Mayores.

Esto se pudo constatar una vez muerto Santiago de Uribe, preboste de la villa de Lekeitio, cuando los honores que de facto habían gozado hasta esa fecha los señores de Yarza y Zubieta en la iglesia de Santa María comenzaron a ser discutidos y negados por el concejo, vecinos de Lekeitio y elites villanas. El rey iba cambiando de manos las mercedes con que en otro tiempo había premiado los servicios de algunos señores.

Este es el caso de la pérdida de la prebostad de la villa de Lekeitio por parte de los Adán de Yarza, oficio que habían gozado desde el siglo XIV. Santiago de Uribe, señor de los solares de Yarza y Zubieta y esposo de María Adán de Yarza e Idiaquez, gozó del título de prebostad de la villa de Lekeitio hasta su muerte, el 6 de enero de 1596. Tras la cual el rey Felipe II nombró como preboste a Rodrigo de Solarte, que aparece como tal en 1596.

A este le siguieron en el oficio de preboste Juan de Gueztara, Martín de Bidaurreta y Juan de Leaegui, hasta que en 1604 fue nombrado Gaspar de Alvear Salazar para el desempeño de este oficio. Heredó los solares de Yarza y Zubieta su hija Magdalena Adán de Yarza y Uribe, casada con Antonio Navarro de Larrategui (en adelante Antonio Adán de Yarza y Larrategui), el cual se encontraba en 1604 litigando con Gaspar de Alvear por el oficio de preboste de la villa de Lekeitio, oficio del que hacía ocho años que los señores de Yarza y Zubieta habían sido despojados y que, aunque lo habían intentado recuperar por todos los medios, no lo habían conseguido todavía.

En esta situación, los Adán de Yarza, para seguir manteniendo su posición dominante en la comunidad, tenían que seguir haciendo ostentación pública de los privilegios que hasta entonces habían gozado en la iglesia de Santa María.

Cosa que hacían a la menor ocasión que se les presentaba, como ocurrió el 16 de octubre de 1606 en que, el escribano Martín de Narea, a petición de Antonio Adán de Yarza y Larrategui, levanta acta para dar fe de que, reunidos en la capilla de San Pedro de la iglesia de Santa Mª de Lekeitio para la misa de honra que se hacía a los difuntos vecinos de la villa, se sentaron en un mismo banco primero los dos Alcaldes, inmediato a estos Antonio Adán de Yarza y Larrategui, señor de los solares de Yarza y Zubieta, y seguidamente Juan de Leaegui como preboste mayor de la villa de Lekeitio.

Con el mencionado documento se quería hacer ver que el jefe del linaje Adán de Yarza, aunque en ese momento de la historia no estuviese ocupando el oficio de preboste de la villa, tenía el privilegio de sentarse en el banco principal de la iglesia de Santa Mª de Lekeitio, inmediato a los Alcaldes y en lugar anterior al preboste, por ser dueño de los solares de Yarza y Zubieta.

Esta era una de las preeminencias que gozaban de facto los señores de Yarza y Zubieta, aunque no les correspondía de derecho. Preeminencias que habían comenzado a ser discutidas y negadas por el concejo y vecinos de Lekeitio, por lo que, los señores de Yarza y Zubieta, no perdían ninguna ocasión para hacer que se levantase acta de lo que ocurría en los actos oficiales de la parroquia.

HILKETAKO AGERTOKIA

La morfología exterior de la iglesia era muy diferente de la actual. El cuerpo principal, con sus tres naves, era el mismo pero tenía adosadas varias construcciones que hoy día han desaparecido:

iglesia 1604 1

iglesia 1604 2

-En la fachada norte, de Oeste a Este, había un cementerio cubierto, pegante a este la capilla de San Gregorio, a continuación se encontraba la recién construida capilla de la Anunciación y finalmente la sacristía.

-En la fachada sur se encontraban la capilla de San Joaquín y Santa Ana y la capilla de la Vera Cruz; esta última sin terminar de construir.

-La torre terminaba en una aguja emplomada de estilo gótico.

-La muralla que protegía la villa tenía uno de sus portales, el denominado portal de Elexatea, adosado a la torre de la iglesia. En esta parte la muralla tenía un paseo de vigilancia al que se accedía desde el interior de la torre de la iglesia.

-En el interior la diferencia mas apreciable consistía en que cada una de las tres naves terminaba en un ábside. Los ábsides de las naves laterales desaparecieron en la reforma que se llevó a cabo en el siglo XIX.

-En el ábside de la nave del lado del Evangelio se encontraba la capilla de Nuestra Señora de la Antigua, y en el ábside de la nave del lado de la Epístola la capilla de San Pedro.

-En la nave del lado del Evangelio, delante de la Capilla de Nuestra Señora de la Antigua, se encontraba la tumba de los señores de Yarza y Zubieta:

“la tumba de sobre la sepultura de diçho don Antonio Addan esta en una nabe colatheral de la dha yglessia que se dice la nave de nuestra señora la antigua en area y suelo propio della en yglessia abierta y no en capilla particular cerrada delante de la dha ymagen la antigua, y que impide el servicio del dho altar y es passo de las procesiones del dho cabildo y pueblo [..] y es cierto que la dha tumba estorba y causa fealdad y deformidad dela dha yglessia la cual es un templo sumptuoso”.

“que al tiempo que an de andar las proçesiones los bancos que estan en la capilla de sr. san Pedro los quitan y queda la colatheral de sr. san Pedro con mas capaçidad que la colatheral del altar de nuestra señora por el estorbo que haçe la tumba que esta enfrente del altar de nuestra señora”.

-A cada una de las columnas de los tres primeros tramos de la iglesia había adosado un altar, cada uno de ellos dedicado a un santo.

-En la nave central, en el lugar más destacado, visible y sagrado de la iglesia, es decir, el más cercano al altar mayor, había dos bancos principales distribuidos a izquierda y derecha (Evangelio y Epístola).

Estos dos bancos estaban reservados a las autoridades de la villa, representados por los dos Alcaldes, como representantes del patronato que ejercía la villa, y el Preboste Mayor; acostumbraban ocupar estos bancos de la manera siguiente:

a) En la cabecera del banco principal del lado de la Epístola se sentaba el Alcalde Principal, también llamado Alcalde del Regimiento, a continuación tomaba asiento el Preboste Mayor y tras él se sentaban “los que primero les havian ocupado aviendo cortesia e hurbanidad entre los vezinos conforme a la nobleça antiguedad calidad y ofiçio de cada uno”.

b) El segundo Alcalde se sentaba en la cabecera del banco principal del lado del Evangelio y tras él, como en el otro banco, se sentaba cualquier otro vecino según su nobleza, calidad y oficio. Antiguamente, en la parroquia de Santa María de Lekeitio, había existido solamente un banco principal para el asiento de las autoridades, hasta que el licenciado Yraola, Visitador General del obispado de Calahorra, ordenó que en adelante debían ser dos los bancos principales.

PROTAGONISTAK

La victima:

Sebastián López del Puerto Hernani De profesión abogado, era hijo del lekeitiano Sebastián López del Puerto y Licona y de la oñatiarra Marina López de Hernani. Nacido en Oñate en marzo de 1566, Sebastián López del Puerto Hernani, tenía 38 años de edad cuando, en 1604, Martín García Adán de Uribe Yarza le hirió de varias estocadas junto al altar de Santa María de Lekeitio.

Tenía cuatro hermanos:

Pedro Sáez del Puerto Hernani, María Ibáñez del Puerto Hernani, Martín del Puerto Hernani, y Martín López del Puerto Hernani.

Contrajo matrimonio en primeras nupcias en Lekeitio el 1 de septiembre de 1593 con María San Juan de Leaegui, hija de Juan de Leaegui y de María Ibáñez de Basterra, todos vecinos de Mendexa.

Tuvieron varios hijos:

1) Gaspar del Puerto Leaegui;

2) Mariana del Puerto Leaegui, y

3) María San Juan de Leaegui.

Contrajo matrimonio en segundas nupcias en Oñate el 31 de mayo de 1599 con María Andrés Assurduy Elorduy. En 27 de mayo de 1607 aparece como heredero de su hermano Pedro Sáez del Puerto y propietario de la torre del Puerto, sita en el arrabal de Atea, y de la casa y casería de Beingoerrotea. Sebastián López del Puerto y Hernani fue el último descendiente de la familia del Puerto que poseyó la torre del Puerto.

Ursula de Bengolea y su hijo Agustín de Basterrechea tomaron la posesión de la torre del Puerto en 1686. Su hermano el doctor Pedro Sáez del Puerto Hernani, nacido en Oñate en 1556 y de profesión abogado, catedrático de Derecho de la Universidad de Sancti Spiritus de Oñate y beneficiado en la iglesia de Santa María de Lekeitio, fue un oñatiarra singular, luchador y pendenciero nato, que se enfrentó al Conde de Oñate en defensa de los derechos de su pueblo y de los de la Universidad. Pero también litigó con sus convecinos y con el concejo y beneficiados de la villa de Lekeitio.

El 18 de abril de 1604, cuando se produjo un altercado en el que resultó herido su hermano Sebastián López del Puerto, se encontraba presente en la iglesia de Santa Mª de Lekeitio. La Historia de Euskalerria le debe, a Pedro Sáez del Puerto Hernani, unos Apuntamientos Históricos escritos en 1588, referentes a sucesos y leyendas del Oñate del siglo XV, que son muy valiosos, sobre todo por los textos euskericos que contienen, que son la delicia de los filólogos, y una de las fuentes más importantes para estudiar el euskera de los siglos XV y XVI.

Su hermana María Ibáñez del Puerto Hernani era esposa de Rodrigo Ibáñez de Alviz, escribano del Rey y del Santo Oficio de la Inquisición en Logroño. El criminal: Martín García Adán de Uribe Yarza Hijo de Santiago de Uribe y de María Adán de Yarza e Idiaquez. Martín García tenía entre 17 y 18 años de edad cuando en 1604, junto al altar de Santa María de Lekeitio, atacó con una espada al doctor Sebastián López del Puerto Hernani dándole dos estocadas que le dejaron mal herido. Su hermana Magdalena Adán de Yarza y Uribe y su esposo, el secretario Antonio Adán de Yarza y Larrategui, eran por entonces los propietarios de los solares de Yarza y Zubieta.

Además de la mencionada Magdalena Adán de Yarza y Uribe, Martín García tenía otros tres hermanos:

1) Juan García Adán de Uribe Yarza, casado con Catalina de Ressa Larrategui;

2) María Ortiz de Uribe casada con Domingo de Ynsaurraga, y

3) Teresa de Yarza, monja.

 (AGERTOKIA)   (AURREKARIAK)   (AUZIA)   (SENTENTZIAK)

Itzuli

Irakurrita 151 bidar