27Mon032017

Back Noticias Noticias de Lekeitio Noticias 2011 El oleaje de este invierno agrava el deterioro del malecón del Lekeitio

El oleaje de este invierno agrava el deterioro del malecón del Lekeitio

  • PDF

El deterioro del malecón que une el extremo este de la playa de Isuntza con la isla de Garraitz en Lekeitio se ha visto agravado considerablemente en los últimos meses.

La acción del oleaje, en especial del temporal que azotó la costa vizcaína a finales del pasado año, ha aumentado la crítica situación del espigón de Lazunarri, que se encuentra completamente roto en tres de sus tramos. La acumulación de arena en la bocana del puerto es cada vez mayor y los barcos tienen cada vez mayores dificultades para desarrollar su actividad habitual.

Para el Ayuntamiento «es un problema muy serio». «Las iniciativas que se han adoptado para instar a Costas a que repare el malecón y a Puertos para que acometa la draga de la dársena no han tenido respuesta alguna hasta el momento», aseguraron fuentes municipales.

Desde la Cofradía de Pescadores, por su parte, también han denunciado en repetidas ocasiones la «desidia» de las administraciones implicadas en buscar una solución definitiva al problema. «Todos saben que ha habido barcos que han llegado a embarrancar. No podemos seguir esperando más tiempos. Es necesaria una actuación inmediata», reclaman los arrantzales.

Mientras la Dirección de Puertos del Gobierno vasco redacta el proyecto para el dragado de la dársena, la Demarcación de Costas no ha anunciado ningún tipo de intervención en Lekeitio. El espigón sólo es visible cuando la marea está baja, momento en el que sirve de plataforma para acceder a la isla de Garraitz. En la actualidad, su estructura se encuentra seriamente dañada en tres puntos y esta circunstancia favorece el paso de la arena, que se acumula tanto en el interior del puerto como en la playa pequeña situada junto a la de Isuntza.

Todo ello, además, propicia que la desembocadura de la ría esté cambiando su morfología.

La Demarcación de Costas del Ministerio de Medio Ambiente procedió a reparar parte de la estructura en 2004. Su intervención, no obstante, provocó la rotura del pasillo que posibilitaba el acceso de la maquinaría necesaria para acometer las obras. Esta circunstancia obliga a que cualquier reparación en la actualidad exija que la marea esté muy baja.