21Fri072017

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Lea-Artibai, tierra y mar

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 Lea - Artibai es un rincón de la costa vasca situado en la provincia de Bizkaia. El nombre de esta zona montañosa y costera se lo proporcionan sus dos ríos que estructuran la comarca en dos valles, de composición urbana, rural y social distinta, dándole personalidad propia a esta original familia vasca compuesta por 4 hermanas mayores y 7 menores.

 Sus ríos y valles nacen en el Sur como continuación del Macizo del Parque Natural de Urkiola, y sirve de conexión, al Oeste, con la Reserva de la Biosfera del Urdaibai. Este rincón-casa tiene como mirador, al Norte, el Mar Cantábrico, el cual confiere a esta familia uno de sus rasgos de personalidad: el carácter marinero, bullicioso, de sus gentes.

 En su costa, con pequeños y típicos puertos pesqueros. playas tranquilas y hermosos acantilados, se sitúan las villas medievales de Lekeitio y Ondarroa, que junto a las del interior, de Markina-Xemein y de Munitibar-Gerrikaitz, conforman los cuatro puntos cardinales de la comarca y sus puertas de entrada por mar y tierra. Son las hermanas mayores, protectoras de esta casa vasca.

antzoriz-punta de antzoriz

Su interior, con verdes montañas y misteriosos valles, es un museo viviente de la cultura rural representada por las hermanas menores: Amoroto, Aulesti, Berriatua, Etxebarria, Gizabururaga, Ispaster y Mendexa. Sus abundantes y preciosos barrios rurales, repartidos a lo largo de su geografía, son los que dan ese carácter rural y profundo a su personalidad.

Esta familia vasca ha sabido conservar un legado cultural milenario que descubriremos, recorriendo los cauces serenos de sus ríos repletos de presas y puentes nostálgicos, paseando por sus playas arenosas, puertos pintorescos, acantilados y cumbres que miran a un mar unas veces sosegado y otras enfurecido.

Esta web es una invitación para los amantes de otras culturas y tradiciones. para aquellos que buscan rincones tranquilos cuya belleza nos recuerda que hubo un tiempo donde civilización y naturaleza fueron uno. Una invitación a conocer otras manifestaciones culturales en donde los elementos naturales están omnipresentes, y en donde el sentimiento se reconoce y se disfruta, convirtiendo el pasado en presente, y su equilibrio en fiesta.

Desde su nacimiento en las laderas del monte Oiz hasta que desemboca, en el puerto pesquero y deportivo de Lekeitio, pasa por lugares de gran belleza natural y parajes poco poblados. Es un biotopo especial por la calidad de sus aguas.

Para conocer este valle os proponemos comenzar el recorrido en la desembocadura del río, frente al mítico islote de Garraitz, que protege las arenosas playas de Isuntza y Karraspio y el puerto de Lekeitio: La hermana bella, auténtica joya del Cantábrico, donde destacan sus estrechas calles empedradas, sus casas marineras y hermosos palacios aristocráticos. además de la magnífica iglesia de estilo gótico de Sta. María (S. XV) y su entorno natural y pasaje.

Siguiendo el río, cauce arriba. nos encontramos con Gizahuruaga. la menor de las hermanas, la protegida. Allí, en una zona llamada Okamika. encontramos la presa. ferrería y molino de Bengolea, auténtica creación de ingeniería del siglo XVIII, del erudito Pedro Bernardo Villarreal de Berriz y la antigua torre banderiza de Bengolea, transformada en palacio barroco, al que se accede a través de un puente. Cercano a este bello remanso del río está la Ermita de Oibar (S. XVII) y cruzando la carretera y tomando un pequeño camino vecinal. en su comienzo hay un arroyo que surge de una cavidad. llamada "Lamiaren Koba" donde las leyendas cuentan que antiguamente estaba habitada por "lamias" (brujas).

Seguiremos viaje hacia Aulesti, la hermana laboriosa y artesanal. donde existe un área de recreo. con una zona de baño y bar--restaurante. Cerca del río se encuentra la antigua Torre de Aulestia, recuerdo de las medievales guerras banderizas. En la plaza, reuniendo la historia del poder local, del religioso y del civil, nos encontramos en el centro la impresionante iglesia de planta de salón de San Juan Bautista (S. XVI), a la derecha el Palacio Ibáñez de Aldekoa S.XVI). a la izquierda el Ayuntamiento neoclásico y, tras la iglesia. el Palacio Argiñena (S. XV).

Seguimos de la mano del río Lea, en dirección a la villa medieval de Munitibar, la hermana silenciosa. En Arbatzegi encontramos la Iglesia de San Vicente (S.XIX); más adelante, en Gerrikaitz, veremos la Iglesia de Sta. María (S. XIX). Se recomienda visitar los barrios de Gerrika, Aldaka y San Miguel donde nos encontraremos con antiguas ermitas y curiosos caseríos de siglos pasados.

Finalizaremos el trayecto en el "Balcón de Bizkaia", un mirador con una excelente panorámica.

También el Artibai nace en el monte Oiz y desemboca en un puerto pesquero En su recorrido atraviesa magníficos enclaves cargados de historia. como el Camino costero de Santiago ( alternativa peregrina durante la invasión musulmana.)

Se recomienda comenzar el recorrido del valle en una de las joyas de esta Ruta de Peregrinaje: La Colegiata de Cenarruza. De aquí a la Puebla de Bolibar (Markina-Xemein), lugar de los antepasados del libertador latinoamericano Simón Bolibar, podemos descender (2 kms.) a través de la calzada medieval descubierta en 1982. En la Puebla se concentran varios edificios de gran interés: el monolito y casa de los antepasados del libertador, la Iglesia de Sto. Tomás fundada en el siglo X y ampliada en el siglo XVI, y el museo Simón Bolibar. construido sobre las ruinas de Rementeria, solar ancestral del libertador y antigua ferrería.

De Bolibar nos dirigimos a la Villa de Markina, la aristocrática de las hermanas mayores, ya que posee torres gótico-renacentistas como Antxia ( S. XVI) y Ansotegi S. XVI), palacios barrocos corno los de Solarte (S. XVII) y Andonaegi (S. XVII), así como numerosos ejemplos de viviendas menores de los siglos XVI al XIX. Sin olvidar su arquitectura religiosa como la monumental Iglesia de Sta. María de Xemein (S. XVI). y la famosa Ermita de San Miguel de Arretxinaga (S. XVIII) que merecen la pena ser visitados con absoluta tranquilidad.

En Markina nos desviamos hacia la Anteiglesia de Etxebarria, la hermana pastora, donde nos encontrarnos con la Iglesia de San Andrés (S. XVI) y el bien conservado Hórreo de Ibarguen. Volviendo hacia Markina no dejaremos de visitar el molino hidraúlico de Urrusolo, donde aún se puede adquirir harina de trigo o maíz, y el hermoso Palacio de Ansotegi (S.XVII).

Saliendo de Markina-Xemein en dirección a Ondarroa se encuentran los restos del Palacio de Ubilla (S. XVI) y del Balneario de Urberuaga, cuyas aguas fueron descubiertas como termales en 1802. Actualmente allí solo se dedican al embotellado de agua. Más adelante, a la altura de la desviación hacia Lekeitio, se halla el lugar conocido como "Plazakola" rincón idílico en un recodo del camino, junto al río, donde se alza la pequeña ermita de Sta. Rosa y el Palacio de Urrixate, ambas del siglo XVII.

Algo más adelante nos encontramos con Berriatua, la discreta y femenina de las hermanas, donde destaca su grandiosa Iglesia de San Pedro (S. XVI) construida en un promontorio de piedra caliza y frente a ella está la peculiar Casa Pinta o Etxe Pintxu, curioso edificio, cuya fachada posee escenas bucólicas del siglo XVII pintadas al fresco.

Siguiendo la carretera en dirección a Ondarroa, la rica de las hermanas. a mano derecha, se alza la impresionante torre banderiza de Aranzibia, que data del siglo XIV, aunque fue posteriormente reformada en el XVI tras ser arrasada en una de las batallas entre bandos de la Edad Media.

En Ondarroa visitaremos su puente viejo o Zubi zaharra y la Antigua Cofradía de Sta. Clara. la bella y gótica Iglesia de Sta. María (S. XV), sobre la que circulan innumerables leyendas: y por último las torres de Likona y Etxeandia ambas antiguas torres banderizas de las cuales la de I.ikona fue solar de la madre de San Ignacio de Loyola y perteneció a una de las familias medievales más poderosas de Bizkaia.