21Mon052018

Back Historia Lekeitianos Lekeitianos Ilustres Eusebio María Dolores Azkue

Eusebio María Dolores Azkue

  • PDF

Profesor de náutica, nació en 1817 y murió en 1873. Nació en Lekeitio, donde aprendió las primeras letras, y de la que fue arrebatado al comenzar la Guerra Civil de los Siete Años (1834) para ingresar en las filas del ejército carlista.

Terminada esta guerra, estudió matemáticas y pilotaje en Bilbao, y trasladándose al puerto y anteiglesia de Mundaka, donde se dedicaban muchos de sus hijos a la navegación, abrió en ella una escuela de Náutica bastante concurrida. Establecida años después otra de mayor importancia en el puerto y villa de Lekeitio, debida a la liberalidad del patricio don José Javier de Uribarren (1860), hijo de la misma, fue nombrado catedrático de Cosmografía y Pilotaje, cargo que desempeñó con aplauso de todos sus convecinos hasta su fallecimiento.

Era también poeta, demostrando desde sus más tiernos años tan grande afición a hacer versos, que es fama que eran debidas a su pluma muchas de las canciones que entonaban los voluntarios carlistas en sus marchas. Más tarde, y en Mundaka, en los ratos de ocio de que podía disponer, compuso gran número de poesías y fábulas originales, y vertió al vascuence varias del insigne Samaniego, así como alguna que otra histórica, y el Dies-irae, siendo las más de ellas de carácter popular, intencionadas y maliciosas.

Poseía admirablemente el vascuence y lo escribía con elegancia y facilidad, según lo demuestran muchas de las composiciones que recogió y publicó en el Cancionero Vasco su autor, el malogrado don José de Manterola.

Eusebio María Dolores Azcue, fue padre del virtuoso sacerdote polígrafo y filólogo D. Resurrección Maria de Azcue, nacido en Lekeitio el 5 de agosto de 1864 y fallecido en Bilbao el 9 de noviembre de 1951.

El P. Villasante, en su obra citada, pág. 267, n.· 299, dice: "D. Eusebio Maria Dolores de Azcue nació en Lekeitio Bizkaia, y no en Zamudio, como escribió Manterola en su Cancionero, sus padres eran de Zamudio y aquí vivió en su infancia. Hizo sus estudios en los Franciscanos de Bilbao".

Fue gran matemático, a la vez que poeta vasco. Murió en Lekeitio a los 60 años de edad. El franciscano P. José Antonio de Uriarte, que por los años de 1860 residía en Bermeo, en sus Cartas al Príncipe Bonaparte -publicadas en el Boletín de Amigos del País en I957- se ocupa varias veces de este autor, al que considera como el mejor poeta vizcaíno de su época, aunque dice de él que tiene ciertas rarezas, entre otras la de emplear una ortografía "sui generis".

Las poesías de D. Eusebio fueron publicadas después de su muerte por su ilustre hijo en un hermoso libro, titulado Parnasorako bidea "Camino para el Parnaso", Bilbao 1896. En esta edición dichas poesías aparecen divididas en los siguientes géneros: de devoción, fábulas, jocosas, históricas, satíricas, epigramas, villancicos, serias. Es de advertir, con todo, que las poesías han sufrido fuertes retoques, no sólo en lo que se refiere a la ortografía y a foneticismos locales, sino también en el léxico, construcción gramatical y otras particularidades.

Su ilustre hijo, con deseo de mejorarlas sin duda, y siguiendo criterios de purismo y de corrección gramatical no siempre indiscutibles, fue el autor de estos retoques. Para ver la diferencia entre las auténticas poesías de D. Eusebio y las publicadas por su hijo, basta hojear la recopilación inédita que dejó el antes citado P. José Antonio de Uriarte, que fue gran amigo de D. Eusebio.

En el volumen manuscrito del citado P. Uriarte, titulado Poesía Bascongada. Dialecto Vizcaíno, figuran muchas de las poesías de D. Eusebio publicadas luego en Parnasorako Bidea, y un somero cotejo basta para apreciar la transformación que sufrieron a la hora de ser publicadas. D. Eusebio es un poeta culto, sin dejar de ser popular. Sabe describir con colorido los cuadros de la vida vasca, con la que vivía en estrecho contacto.

Su esposa, Carmen Aberásturi, mundaquesa, poseía también a perfección el habla vasca de la zona, y era un hontanar inagotable de locuciones y modismos castizos y pintorescos. Ella constituyó una de las fuentes principales para la obra lingüística de su hijo.

Eusebio María Dolores de Azkue Barrundia falleció el 11 de noviembre de 1873.