25Sun022018

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Antonio Navarro Larreategui

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Antonio Navarro de Larreategui

Nacido en Beasain (Gipuzkoa), hijo de padres bizkainos (1554-1624), secretario de reyes, diplomático, adquirió los primeros estudios con notable aprovechamiento entrando a servir muy joven en la Corte de Felipe II y en la presidencia de Hacienda de la que trasladado al Consejo Real con el cargo de secretario del presidente, don Rodrigo Vázquez. 

En 1586 fue nombrado Contador de la Real Hacienda de la provincia de Chile y regidor del pueblo en que residía el gobernador y sus oficiales, no tomando posesión de este destino hasta el año de 1593 en que por cédula expedida por el mismo rey al gobernador le mandaba que "recibiese al uso y ejercicio del referido empleo de contador a la persona que nombrase el mencionado don Antonio". 

En 1594, de regreso en España, fue elegido alcalde de Logroño, y muerto el rey don Felipe II y enaltecido al trono su hijo don Felipe III, le acompañó a Valencia para desposarse con la princesa doña Margarita de Austria, y a Cataluña y Aragón para prestar Juramento a los Fueros de estos Reinos, siendo nombrado en seguida su secretario por el mismo rey. 

Casó en 1602 con doña Magdalena Adán de Yarza y Uribe, señora de los solares de Zubieta y de Yarza en la Villa de Lekeitio, y siguió a la Corte cuando se trasladó a Valladolid donde constantemente residió hasta 1606. 

Ya desde esta época dejó de firmar como había sido en él costumbre, puesto que a los nombres de Antonio Navarro de Larrátegui que usaba suplió los de Antonio Adán de Yarza y Larrátegui, según aparece cuando llegó a ser alcalde de Fuero de la merindad de Uribe y preboste de la villa de Lekeitio, oficios ambos vinculados en el linaje de su mujer; y cuando retirándose desde Valladolid a su palacio de Zubieta que se alzaba en ella fue recibido con regia pompa por las autoridades, muchos hijodalgos, parientes suyos, el alcalde con el Regimiento, bandera y tambor, conducido a la iglesia de Santa María donde oró y regresó a su palacio en la misma forma procesional (1606). 

A los cuatro años de residir en él recibió una orden real con el nombramiento de secretario de los Archivos Reales de Simancas, cargo que desempeñó hasta 1614 en que nuevamente se retiró a su palacio de Lekeitio, desde el que y en el siguiente año de 1615 acompañó a la regia comitiva que celebró en el río Bidasoa la recíproca entrega de las princesas de España y Francia, ésta para casarse con el primogénito de Felipe III y aquélla con el nuevo rey Luis XIII de Francia, acompañado de 150 infantes y marineros de Lekeitio uniformados, armados y disciplinados a su costa. 

En julio de 1619 fue nombrado secretario del príncipe Filiberto Manuel de Saboya venido en rehenes a España por alteraciones promovidas por su padre el duque Carlos Manuel en los Estados españoles de Italia, y en setiembre del mismo año se le ordenó trasladarse a Génova en busca de su alteza para acompañarle a Turín y viese a su padre. En esta ciudad fue donde un año más tarde dio a luz su Epitome de los Señores de Bizkaia. Recogida por Antonio Navarro de Larrátegtli, Secretario de la Majestad del rey don Felipe III, Señor de la casa-solar de Zubieta y preboste de la Villa de Lekeitio. En Turín, en la imprenta de Tarin, año de 1620; y a cuyo final va estampado el privilegio de impresión concedido por Carlos Manuel, duque de Saboya el 12 de agosto de 1620, que dice: "Havendocisupplicati él Signor Antonio Adam de Yarza y Larrátegui, alias Antonio Navarro de Larrátegui, Señor de las casas solares de Zubieta y Yarza, preboste mayor de la villa de Lekeitio en el Señorío de Bizkaia, alcaide y alcalde mayor y alférez mayor perpetuo de la Villa de los Arcos y su tierra, secretario de Sua Maesta Catholica el príncipe Filiberto de, etc..." 

Este empleo de alcaide y alcalde mayor de los Arcos, le fue concedido por Felipe III en 1621 con 54.000 mrs. anuales, en premio de los muchos y buenos servicios que había prestado a la corona; y agraciado que fue el príncipe Filiberto con el nombramiento de virrey de Sicilia, a quien acompañó a aquellos Estados en calidad de secretario, obtuvo el honroso título de Patricio que le dispensó el Senado de Mesina con fecha 16 de julio de 1622, así como a su hijo Antonio que le acompañaba, con la facultad de poder usar de sus leyes e inmunidades, y de obtener cargos honoríficos como si fuese natural de aquella ilustre ciudad. 

En este mismo año obtuvo también el título de capitán del Santo Oficio y de revisor general de bajeles, expedido desde Palermo por los inquisidores apostólicos de Sicilia, en donde murió el 31 de julio de 1624, siendo distinguido su hijo Antonio y todos sus descendientes con el título y honores de ciudadanos. Pero esta muerte que fue muy llorada sobre todo por el príncipe Filiberto que tantas pruebas de afectó tenía dadas a Navarro, se cuenta que ocurrió por una imprudencia por él cometida, mandando desembarcar un tapete que para el virrey conducía un buque llegado de Túnez, donde reinaba la peste y al que no se dio libre plática por los senadores de Trapani, y que infeccionándose con las mismas, no tan sólo fue una de las primeras víctimas de la epidemia, sino la causa de su desarrollo por casi toda Sicilia. 

Navarro Larreategui amó a Bizkaia con delirio y ordenó en su testamento que sus restos mortales fuesen sepultados en la parroquia de Santa María de Lekeitio.