29Thu062017

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Iñigo de Artieta

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Personaje histórico lekeitioano del siglo XV, fue marino, militar, armador y comerciante.

Iñigo de Artieta nació de poderosa familia de mercaderes de la villa de Lekeitio, también conocida por Arteyta. Era hijo de Nicolas Ibánez de Artieta. Estuvo casado con Marina de Arriaga y tuvo al menos un hijo llamado Juan Nicolás de Artieta. Fueron sus hermanos Juan Nicolàs de Artieta, alcalde de Lekeitio, Francisco de Artieta, preboste de la villa de Tabita de Durango, y Maria de Meceta,esposa de Juan Perez de Landa, propietarios de una torre en el barrio de Uriarte, actualmente palacio de Uriarte en la calle santo Domingo.

Era propietario de una torre sita en el interior de la villa, en la zona denominada Elexatea o Plaza Vieja, que se encontraba frente a la portada principal de la iglesia de Santa Maria.

Su padre, Nicolas Ibañez de Artieta, fue tambien marino, armador y comerciante.Fundó la Capilla Vieja del Convento de Santo Domingo de Lekeitio y estuvo presente con sus en las diferentes Armadas que mandaron formar los Reyes Catolicos contra sus enemigos. Tenia una casa en el barrio de Uriarte (actual Calle Santo Domingo), al igual que su hija Maria de Meceta, esposa de Juan Perez de Landa.

En 1476 se preparó una flota militar, capitaneada por Charles de Valera, para luchar contra los barcos portugueses que traian oro y esclavos de sus posesiones en la Guinea. Para ello se fletaron 12 embarcaciones (3 naves vizcainas y 9 carabelas andaluzas), una carabela vizcaina era propiedad de Iñigo de Artieta e iba comandada por Antón Martínez Nieto y fletada por 80.000 maravedies.

Estos enfrentamientos entre Castilla y Portugal se producian por varias causas, una de ellas era la sucesion al trono de Castilla, y otra, la pugna que mantenian ambas partes por el comercio de Guinea, por la monopolización que de la ruta de Africa pretendia Portugal. La actuación de ésta flota contra los intereses de Portugal en Africa fue decisiva a la hora de firmar el tratado de ALCAÇOVAS en 1479, por lo cual se ponia fin a la guerra de sucesion al trono de Castilla y se reparten los territorios del Atlántico entre los dos paise( Para Portugal la posesiones de Guinea, Maderia, Azores, Cabo Verde y a Castilla la soberania sobre las Islas Canarias).

Luego en 1494 vendria el tratado de Tordesillas, en virtud de la cual se reparten las zonas de conquista y anexion del nuevo mundo mediante una linea divisoria( aproximadamente hacia el meridiano 60 en medidas actuales del Oceano Atlantico).

En 1477, Iñigo participó como armador con su carabela Santa Maria Magdalena en una nueva flota militar con destino a Guinea para la guerra de Portugal, la nave fue fletada por el doctor Rodriguez Lilo, del Consejo de su Majestad, cumpliendo órdenes del militar Alonso Fernández de Lugo.

El patrón de la carabela de Artieta fue Anton Martinez Nieto. Artieta acusó al doctor Lilo de no haberle pagado el viaje de regreso de la expedición, el impago ascendia a 260.000 maravedies. Iñigo a su vez fue denunciado por impago de salarios por el patrón Anton Martinez Nieto, terminando en la carcel, donde Artieta hubo que renunciar bajo presiones a las cantidades que le correspondian.

Tras salir de prisión reclamó ante escribano, pero Fernández de Lugo consiguio que éste no le notificase y Artieta no recuperó el dinero que se debia.

Entre los años 1477 y 1498 sus barcos actuaron en el Mediterraneo, uniendo comercialmente la peninsula Iberica con las islas Baleares y estas con la peninsula Italica ( Genova, Pisa, Napoles, Venecia, Gaeta...) y Sicilia. Entre los articulos que transportaban se encontraban comestibles como sardina, atun, trigo y sal. Uno de los barcos con los que comercio en el Mediterraneo se llamaba Maria Grasa. Artieta vendió ésta embarcación en Génova y en 1484 construyo en Lekeitio otra mas grande. Durante estos viajes por el Mediterráneo se dedico tambien al corso e hizo varios apresamientos de naves. Tambien compraba tanto telas como otros articulos por encargo de la Iglesia de Santa Maria de Lekeitio.

En esta época Génova era enemiga de España, pero ni siquiera entonces los vizcainos dejaban de negociar con los genoveses. En una ocasion, en 1482, Iñigo de Artieta cargaba su nao en el puerto de Palermo con paños de comerciantes genoveses, cuando tuvo que enfrentarse a Luis de Pexo (Luis Pejón) que trataba de impedir la transacción por comerciar con enemigos de la Corona Española. En la pelea Artieta se apoderó del barco de Pexo, pero fue juzgado por ello y obligado a pagar 1.000 ducados a Luis de Pexo.

Los armadores de barcos lekeitianos pagaban el 1% de sus beneficios a la fábrica de Santa Maria de Lekeitio, Iñigo Artieta declaró 500 ducados de beneficio por el citado apresamiento del barco de Luis Pexo, por lo que ingresó 5 ducados a la fábrica de Santa Maria.

El 20 de septiembre de 1487, el Teniente Preboste de la villa de Lekeitio se presentó en la torre de Iñigo de Artieta con una carta de los Reyes Catolicos en la que se le acusaba de haber asaltado y robado, cuatro meses antes, todas las mercancias de un barco propiedad del rey de Nápoles que se encontraba en el puerto de Otranto(Reino de Nápoles), ascendiendo todo lo robado a sesenta mil ducados de oro.

Su representante legal, Domingo de Amezqueta, le defendio aduciendo que el apresamiento se habia producido en la costa de Tarento (Reino de Nápoles) y no en la de Otranto, y que el barco era propiedad de Cide Amed, moro alejandrino con ropas de moros tunecinos, y no carraca del rey de Nápoles.

Aducia tambien en su defensa que la toma fue hecha por Iñigo de Artieta el 12 de febrero de 1486 y no en la fecha que se le imputaba. En la mencionada carta de os reyes se ordenaba que Iñigo de Artieta fuese detenido y que todos sus bienes fuesen embargados. Iñigo de Artieta no pudo ser hallado pero, entrando en su torre el Teniente Preboste y el Alcalde con los demás miembros del Concejo, hicieron inventario de todos los bienes que hallaron en la dicha torre.


Fueron tambien inventariados la nao Santa Maria que se encontraba fondeada en Luzaar (fondeadero situado en el termino de la villa), asi como todos los pertrechos de dicha nao que se encontraban unos en el campo del astillero, otros en el Arenal, y los demas en Arranegi.

Todos estos bienes fueron puestos bajo enbargo en manos de los hombres buenos del Concejo de la villa de Lekeitio. Este caso se puede englobar entre otros tantos de corso y pirateria que suceden en la epoca que tratamos.

Por este apresamiento, Iñigo de Artieta, declaro 5300 ducados de beneficio, por lo que ingresó 53 ducados a la fabrika de Santa Maria.

La pirateria era una lacra para el comercio maritimo de la época. en la Edad Media se denominaba corso a la campaña que hacian por mar los buques mercantes con permiso expedido por el rey (patente de corso) para perseguir, visitar y capturar buques de paises con los que el rey se encontraba en guerra.

El corso nació como guerra privada sobre los mares para la defensa de las naves de comercio de las acometidas de los piratas. Pero muchos de los navegantes que tenian patente de corso aprobechaban la nenor ocasión para ejercer la pirateria. Cuando un conflicto bélico finalizaba y se firmaban los tratados de paz, quedaban terminadas todas las acciones de corso y pirateria realizados en el curso del mismo y, en consecuencia, no podian reclamarlas ante la justicia.

En 1491 se concedio a Iñigo de Artieta un permiso para la construcción de una carraca, para lo cual su majestades despacharon una carta por la que se instaba al Corregidor para que no se le cobrase ningun impuesto ni sufriese ningún daño por la construcción de la mencionada carraca que se estaba realizando en Laida. Los Reyes Catolicos daban estas facilidades a los armadores para incentivar la construcción de barcos que, cuando fuese necesario formar una armada, pondrian los armadores a su disposición.

En septiembre de 1492 se encontraba terminada la construcción de una nao que Iñigo de Artieta habia hecho en Génova por mandato de los Reyes Catolicos, pero estos recelaban de la reacción de sus enemigos genoveses para con la mencionada nao, por lo que la Cancilleria de la Corona expidio una orden para que los genoveses que residian en el reino de Castilla escribiesen a Génova pidiendo que la mencionada nao de Iñigo de Artieta no fuese secuestrada ni reciviese nigun daño. En la misma orden se avisaba de que, si la nao recibia algun daño, los genoveses residentes en el reino de Castilla lo pagarian con sus bienes.

Los reyes, desde años atrás, venian otorgando privilegios a los armadores que construyeran naves cada vez más grandes, asi en 1436, premiaban los barcos de mas de 600 toneles de capacidad. El 10 de noviembre de 1495 dieron los reyes una nueva provisión por la que ordenaban que, para fomentar la construcción de grandes navios se abonasen 100 maravedis de gratificacion anual por tonelada a los armadores de los que pasasen de 600 toneladas. Otra real provision de Isabel la Catolica del 15 de octubre de 1502 mandaba al corregidor de Bizkaia promover la construcción de barcos de guerra de gran tamaño. En esta linea de promoción de barcos de gran tamaño hay un documento que atestigua esta ayuda de los a Reyes a Iñigo de Artieta, dada el 1 de julio de 1503, por la nave de 900 toneles construido en Lekeitio.

Sin embargo la picaresca vasca fomentaba la construcción de barcos de mayor tonelaje cada vez, con la prespectiva de verderlos rapidamente y encargar la construcciòn de otros. Por eso en tiempos de Isabel la Catolica se prohibió a vizcainos y guipuzcoanos revender rapidamente las naves construidas en astilleros vascos.

Colón a su vuelta del descubrimiento del nuevo continente, arribo en primer lugar a tierras portugesas dando a conocer su descubrimiento al rey Juan II de Portugal, el cual dio orden de preparar una armada para dirigirse a los territorios descubiertos.

Ante una posible acción hostil del monarca portugués, los Reyes Catolicos, en septiembre de 1492 comenzaron la organización de la denominada ARMADA DE VIZCAYA pensada en principio para refuerzo y defensa de la flota que partiria con Colón en su segundo viaje al nuevo continente.

Los agentes reales encargados de organizar la formacion de la citada ARMADA fueron el contador mayor de cuentas Alfonso Quintanilla y el miembro del Consejo Real, doctor Andrés de Villalón. Iñigo de Artieta participo activamente en la organizacion de esta armada, de la cual fue nombrado Capitán General. El encargado de reunir las enbarcaciones que lo formarian fue el capitán bilbaino Juan de Arbolancha. Esta armada se concibio desde el primer momento como una fuerza de choque, capaz de ser usada exclusivamente como maquina militar, se mandó formar con navios de guerra a las órdenes de un Capitan General, que era un militar.

La misión principal de la armada era proteger la navegación castellana, tanto en el Extrecho como en las costas atlánticas,asi como frenar a los navios portugueses en la pugna que por el control de la ruta al nuevo continente descubierto mantenian las coronas española y portuguesa.

La partida de la armada hacia Andalucia se produjo en julio de 1943, desde Bermeo y Portugalete. La flota estaba compuesta por una carraca propiedad de Iñigo de Artieta, de una nao mayor, dos naos medianas y una nao menor. A ellas hay que sumar una pequeña carabela, proporcionada por Iñigo de Artieta, para ayuda de la carraca, con aforo de 50 toneles.

La carraca estaba mandada por Iñigo de Artieta fue tasada en 1000 toneles (el tonel era la medida generalizada entre los vizcainos y su equivalencia de 10 toneles igual a 12 toneladas) y contaba con una tripulación de 350 hombres que en su mayoria procedian de Lekeitio, de los cuales 100 eran marineros y 250 hombres de armas, ( y entre los que se contarian un piloto, un capellán, un cirujano, 14 grumetes entre los marineros y 21 pajes entre los hombres de armas y 4 trompetas), asi como de más de 100 piezas de artilleria.

Las soldadas de la tripulación rondarian unos 500 maravedis al mes para los marineros y unos 400 maravedis para los hombres de armas que en 1493 podrian tener una equivalencia de : 1enrique= 10 maravedis, 1 real = 31 maravedis, 1 ducado = 375maravedis, 1 justo = 580mrs.

Eduardo Aznar Vallejo, en su obra Marinos vascos en la guerra naval de Andalucia durante el siglo XV, escribe que Iñigo de Artieta llevaba con él, a su hijo embarcado en esta armada.

La nao mayor iba capiteneada por Martin Perez de Fagaza, estaba aforada en 405 toneles, aumque valorada en mas de 450, embarcaba 200 personas (60 marineros y 140 hombres de armas). Las naos medianas tenian por capitanes a Juan Peréz de Loyola y Antón Pérez de LoyÇola, estaban evaluadas en 220 y 205 toneles y llevaban ambas 125 hombres ( 85 hombres de armas y 40 marineros).

La nao menor era propiedad de Nicolas Ibañez de Artieta, seguramente pariente de Iñigo, pero no se ha podido saber en que grado, mandada por Juan Martinez de Amezqueta, estaba tasada en 100 toneles y llevaba una dotación de 70 hombres ( 25 marineros y 45 hombres de armas).

La Armada de Vizcaya protagonizó varias persecuciones de naves portuguesas en el estrecho mientras los Reyes de España y Portugal continuaban las negociaciones encaminadas a repartirse el océano y delimitar las fronteras africanas.


Tras ocho meses de sitio, los Reyes Catolicos entraron en la Alhambra el 2 de enero de 1492.

El rey Boabdil entregó la ciudad y permaneció algun tiempo en la region de La Alpujarra

El 25 de septiembre de 1493 partió Colón para América por segunda vez. Las negociaciones con Portugal debian ir por buen camino y los Reyes Catilicos decidieron no mandar la armada de Vizcaya en apoyo del segundo viaje de Colón a América.

El 3 de Octubre de 1493 la Armada de Vizcaya partió de Adra (Almeria), para transportar al rey Boaddil (Muhamad XII ) y sus subditos a Africa, y el 23 de Febrero de 1494 Iñigo de Artieta se encontraba ya de regreso en Cádiz. Despues de transportar un total de 6.320 personas.

Por una Carta Real del 29 de diciembre de 1493 los Reyes dispusieron que el Capitan General de la Armada de Vizcaya, Iñigo de Artieta, organizase el transporte del ejercito expedicionario para la conquista de Tenerife. El mencionado ejercito debia de estar en Tenerife hasta mediados de marzo de 1494. Pero Artieta, al que Alfonso Fernandez de Lugo adeudaba todabia cantidades importantes por su participación como armador en la flota que en 1477 hizo la guerra a Portual en la Guinea, fue exponiendo una serie de excusas, hasta que finalmente, Lugo tuvo que fletar naves de particulares para transportar las tropas mercenarias, animales y pertrchos de guerra.

En junio de 1494 la armada se encontraba en el Estrecho, donde aprobechaba el paso de embarcaciones para asaltarlas. Este hecho motivó la intervención de la Corona, que ordenó a las tripulaciones permanecer en Cadiz y respetar a los navios portugueses.

Tras la firma de paz con Portugal mediante el tratado de Tordesillas (reseñada ya antes), el 7 de junio de 1494, se acordo licenciar a la Armada de Vizcaya y satisfacer su paga, por no ser ya necesarios sus servicios.

Sin embargo los ataques turcos a Sicilia y Nápoles desaconsejaron tal medida y se le volvio a contratar desde el 20 de agosto hasta marzo del siguiente año para formar parte de la Armada de Sicilia. En esta expedición, Iñigo de Artieta, iba al mando de la Armada de Vizcaya, la cual fue acrecentada en siete carabelas y debia de estar en Sicilia en septiembre de 1494 para unirse a las 20 naves que alli se preparaban.

LLegada la Armada de Vizcaya a Sicilia se puso a las órdenes de Garcerán de Requesens, Capitan General de la Armada de Sicilia, y con la cual participó en el bloqueo de Gaeta logrando que sus enemigos no pudiesen recibir alimentos por mar. Navegaba en esta ocasión Iñigo en compañia de su hermano Francisco de Artieta, preboste de la villa de Tabita de Durango.

Iñigo de Artieta era poseedor de una merced real para cuatro lanzas mareantes.

La concesiòn de una merced tenia por objeto que el que disfrutaba de ella realizase cierto trabajo provechoso para los reyes (para el estado). Por tanto, la concesión de una merced tenia en el Señorio de Vizcaya el exclusivo fin de que el beneficiario de ella sirviese el Estado con armamento en proporción a la cuantia de la concesión.

El beneficiario de una merced pagaba con ella un numero prefijado de lanzas o ballesteros que eran los que se encargaban de combatir por él cuando el rey convocaba a las armas. En Bizkaia casi todas las lanzas y balleteros que se concedian eran mareantes, y su obligación era servir por mar exclusivamente.

El mismo Iñigo de Artieta, en 1503, contrató con las religiosas Dominicas de Lekeitio, ante el escribano Juan Ortiz de Jáuregui, la cesión de 8.600 maravedis de juro que recibia anualmente de los Reyes Catolicos. De estos maravedis destinó 6.000 para una capellania que diariamente celebrase una misa diaria por su alma, y los otros 2.600 para que la comunidad religiosa construyese una capilla, en el cual él y sus sucesores fueran sepultados. A su muerte, ocurrida entre 1503 y 1512, fue enterrado en dicha capilla.
 

Publicado por Urpekofabrika & Unzueta: Texto de.- Iñaki Madariaga Valle