18Fri082017

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Prebostes I

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1º-Rodrigo Adán de Yarza.- Estaba bien entrado el siglo XIV, cuando el 31 de julio de 1321, en Gernika, figura como cabeza de linaje Rodrigo Adán de Yarza, quien, como Alcalde del Fuero de Bizkaia actuó de mediador en la concertación de treguas entre el linaje de Leguizamón y la Villa de Bilbao.

Aparece en la documentación de 1321 a 1356.

Este era hijo o nieto de Adán de Yarza, primer miembro del linaje que por los documentos conocemos, quien a fines del siglo XIII, el 13 de octubre de 1281 en Estella, aparece formando parte del grupo de caballeros más destacados que, conjuntamente con el Señor de Bizkaia Lope Díaz de Haro, se comprometió en el pleito homenaje hecho al rey de Francia.

2º-Adán de Yarza.- Está documentado en 1368 como Adán de Yarza preboste por nuestro señor el conde don Tello, el cual aparece como testigo en la fundación del convento de monjas predicaderas de la villa, primer convento de Santo Domingo. Aparece en la documentación hasta 1371. Ocupaba también el oficio de Alcalde del Fuero de Bizkaia.

3º-Martín Adán de Yar­za.- En 1381, un Martín Adán de Yar­za actuó de Alcalde de Bizkaia en un conflicto entre los labradores de Busturia y Markina con los vecinos de Errigoiti.

4º-Adán el viejo.- Heredó el solar de Yarza y tuvo, por lo que se sabe, tres hijos,

  1. Adán el joven que heredo el solar de Yarza, muerto en 1395,
  2. Sancho que murió en 1417, y
  3. Fernando que murió también en 1417.

En 1374, se hace mención de un Sancho Adán de Yarza que actúa como alcalde de la villa de Lekeitio en el litigio que sostuvo esta con la villa de Ondarroa sobre los límites de cada una de ellas. Puede tratarse de uno de los hijos de Adán el viejo.

Adán el viejo era patrono de San Miguel de Ereño, en 1383, con los 300 maravedís de su renta, de modo que su área de influencia llegaba hasta muy cerca de la zona dominada por el linaje de Arteaga, con el que los Yarza protagonizaron varios conflictos armados.

En 1384 actúa como Alcalde del Fuero de Bizkaia en compañía de todos los demás alcaldes, fallando en favor de la villa de Lekeitio en el pleito con los vecinos de Amallo sobre límites y aprovechamiento de los montes, hallándose entre los testigos Sancho Adán de Yarza, que sería el anteriormente citado.
En compañía de su esposa Milia Fernandez aparece, en 1391, en la escritura de compraventa de un manzanal en Zerenga.

5º-Adán el joven.- Hijo de Adán el viejo. Hermano de Sancho y Fernando, muertos en 1417. Heredero del solar de Yarza.

En 1395 se produjo un grave enfrentamiento entre los linajes de Aranzibia y Adán de Yarza. Adán el viejo y su hijo Adán el joven mataron a Pedro Ortiz de Aranzibia, hijo de Fortun García de Arteaga, estando juntos construyendo unas aceñas que poseían a medias en el río Manchoran, situado en la frontera jurisdiccional entre Ondarroa y Lekeitio.

Esta muerte originó una guerra permanente de acoso, de modo que, continuando la guerra en la comarca, Adán el joven, el hijo heredero de Adán el viejo murio moço de una ferida en pelea.

La guerra de linajes se recrudeció aun más adentrándose en el siglo XV, en que en el año 1414, el rico mercader Lekeitiano Martín Pérez de Likona, se levantó contra el poder del preboste, organizando una parcialidad propia en la villa que era favorable al bando de los Arteaga y, en un combate dentro de la villa, murió el nieto heredero de Adán el viejo, Rodrigo, al pasarle una saeta la loriga de malla atravesándole el pecho.

Los familiares del muerto entonces, con los de Aulesti y Muxika, cercaron la casa de Likona con intención de quemarla con ellos dentro. Mientras tanto llegaron refuerzos de Arteaga que rompieron la puerta de la villa, y la pelea se avivó por el auxilio llegado tanto de la parte de Fortun García, como de la de Juan Alonso de Muxika hacia los Yarza. Hasta que finalmente el corregidor Moro y el señor de Muñatones pactaron las condiciones de la tregua.

Por las treguas, Martín Pérez de Likona tuvo que abandonar la villa de Lekeitio, trasladándose a vivir a Ondarroa. Fue quizá entonces cuando los Yarza fueron obligados a abandonar la torre del puerto para residir en la de Zubieta, fuera de los muros de la villa.

En 1417, la enemistad con Aranzibia se reavivó por segunda vez y, como en 1395, los dos bandos lucharon en Manchoran, durando la pelea casi todo el día, hasta que al atardecer los Yarza fueron empujados hasta un cerro cercano dejando muertos entre otros a Sancho y Fernando, hijos de Adán el viejo.

En los siguientes veinte años no hay otras noticias, aparte de que, en fecha desconocida, falleció Adán el Viejo y le sucedió Juan García de Yarza, posiblemente nieto suyo.

6º-Juan García de Yarza.- Sucesor del anterior, seguramente era hijo de Adán el joven y nieto de Adán el viejo. Aparece en la documentación de 1442 a1464.
Casado con Jurdana Martínez de Ariscuren, tuvieron solamente hijas:

  1. María Ochoa de Zubieta que casó con Ochoa López de Unzueta, hijo de Lope de Unzueta, y heredaron los solares de Yarza y Zubieta,
  2. Catalina Ybañez de Zubieta que casó con Lope de Unzueta el mozo, hijo también de Lope de Unzueta, y heredaron el solar de Unzueta de Eibar. Se casaron estas dos hermanas con dos hijos de Lope de Unzueta, señor del solar de los Unzueta de Eibar. El contrato matrimonial fue otorgado en Lekeitio a 27 de junio de 1459.

Sabino Aguirre Gandarias documenta otra hija de Juan García de Yarza que casó con el lekeitiano Martín Pérez de Licona.

En 1442, según cédula de Juan II de 6 de mayo, en Lekeitio se propagó un gran incendio, que arrasó por completo sus 300 casas, y entre ellas la ya vieja parroquia de Santa María, fue quizá entonces cuando se construyó la torre de Zubieta en las afueras de la villa, desplazándose a ella los Adán de Yarza.

En agosto de 1448, los de Arteaga y Aranzibia ayudados por los Albiz y Belendiz, cercaron y tomaron la casa fuerte de Zubieta, la cual por algún tiempo estuvo retenida por sus agresores, mientras que la villa de Lekeitio era descercada por expresa orden real fechada en Navarrete a 12 de septiembre. Esta es la primera noticia que se tiene de la existencia de la torre de Zubieta.

La Hermandad de Bizkaia, en castigo por la guerra interminable entre linajes hizo quemar en 1450 las casa fuertes de los linajes más implicados en dicha guerra, en las merindades de Busturia, Zornotza y Arratia, entre ellas la de Juan García en Zubieta.

Juan García de Yarza falleció en 1464 y, las rentas que él tenía por merced real, pasaron mediante carta vizcaína a sus yernos Ochoa López de Yarza y Martín Pérez de Likona.

7º-Ochoa López de Yarza / María Ochoa de Zubieta.- Por contrato matrimonial otorgado en 1459, María Ochoa de Zubieta, hija de Juan García de Yarza y de Jurdana Martínez de Ariskuren, casó con Ochoa López de Unzueta, hijo de Lope de Unzueta, y heredaron los solares de Yarza y Zubieta. Tuvieron, que se sepa, cuatro hijos:

  1. Rodrigo Adán de Yarza, heredero de los solares de Yarza y Zubieta,
  2. Ochoa de Unzueta y Yarza,
  3. Lope García de Yarza, y
  4. Fernando de Zubieta, clérigo.

Ochoa López de Unzueta, al convertirse en señor de los solares de Yarza y Zubieta, pasó a utilizar el apellido de este linaje, llamándose desde entonces Ochoa López de Yarza.

Ochoa López de Yarza caía prisionero en la batalla de Errenteri de Gernika en 1466.

En 1468, moría Ochoa López de Yarza en la batalla de Elorrio, durante la guerra que sus parientes de Zaldíbar habían desatado en la merindad de Durango.

8º-Rodrigo Adán de Yarza.- Hijo mayor de Ochoa López de Yarza; al convertirse en señor de Yarza y Zubieta utilizó en primer lugar el apellido del linaje de Yarza.

Casó con María de Muncharaz, dama de Isabel la Católica, tuvieron, que se sepa, tres hijos:

  1. Francisco Adán de Yarza, heredero de los solares de Yarza y Zubieta,
  2. Juan García de Yarza casado con Catalina Martínez de Arteyta, y
  3. Antonio de Yarza.

Rodrigo Adán de Yarza, recibió, por carta vizcaína de 14 de julio de 1468, como todo heredero del solar de Yarza, diez mil doscientos maravedís situados concretamente en “5 mill maravedís en la prebostad de Lequeitio con el peaje; dos mil en la rueda de Enmedio, que es en la artiga de Lequeitio; dos mil en el monasterio de S. Miguel de Ereño; 1200 en los labradores de Igotz, Zornotza y Gerrikaitz, y los mortuorios poblados ”. Asimismo, el rey, por medio de un albalá, de 12 de julio de 1468 y adjunto a la mencionada carta vizcaína, le nombra su vasallo y le hace merced de ”los dichos dies mill e dosientos maravedis de tierra para la dicha una lança e dies vallesteros, e los dichos dos mill e quinientos maravedis, de los dichos mis libros e nominas de las mercedes de por vida, e los pongades e asentades en ellos al dicho Rodrigo Adan de Yarza, para que aya e tenga de mi todos los dichos maravedis de tierra e merçed, situados señaladamente en las rentas e logares que el dicho Ochoa Lopes su padre los de mi avia e tennia”.

En 1473 aparece Rodrigo Adán de Yarza en las reuniones que celebró el concejo de Lekeitio para acordar sobre la forma de cobrar la maquillas de las moliendas que se hacían en los molinos de la jurisdicción de la villa de Lekeitio. Siendo testigo de ello Martín García de Yarza, seguramente pariente de Rodrigo.

El 30 de julio de 1476, el preboste Rodrigo Adán de Yarza, asistió a la jura del Señor consorte de Bizkaia, Fernando el Católico, así como su cercano pariente paterno, Lope de Unzueta.

En 1484 se produjo en Lekeitio un hecho sumamente desagradable entre las familias Adán de Yarza e Ibáñez de la Rentería, del cual se presentó denuncia por parte de los Ibáñez de la Rentería contra los Adán de Yarza.

Lope García de Yarza, hermano de Rodrigo Adán de Yarza señor de Yarza y Zubieta, pretendía casarse con María Pérez de Alday, hija única de Pedro Ibáñez de la Rentería y de Catalina de Gabiola.

Los Ibáñez de la Rentería aducían que no querían casar a su única hija con un pariente mayor ni con nadie de su parentela, que para su hija querían a alguien de su condición, por lo cual tenían concertado matrimonio para su hija con Martín Pérez de Ormaegui, escribano y vecino de la villa de Lekeitio.

De la mencionada denuncia se desprende que, al ser rechazado Lope García de Yarza por los Ibáñez de la Rentería, los Adán de Yarza amenazaron con tomar por la fuerza a su hija Mª Pérez de Alday para casarla con su pariente. Las amenazas se vieron cumplidas un día de septiembre de 1484 en que, Lope García de Yarza y Fernando de Zubieta aconsejados por su hermano Rodrigo Adán de Yarza y apoyados por sus criados, irrumpiendo en un vergel cercano a la villa de Lekeitio en el que se encontraban Catalina de Gabiola y su hija Mª Pérez de Alday, agarraron a Mª Pérez de Alday e intentaron llevársela por la fuerza, cosa que no consiguieron por que muchas personas de la villa acudieron a sus gritos de socorro y los raptores tuvieron que desistir en el intento de secuestro.

Tras lo cual, los Ibáñez de la Rentería, temiendo represalias de los Adán de Yarza, denunciaron el hecho ante los Reyes Católicos pidiendo el amparo de los mismos. Vista la denuncia, los Reyes Católicos, comisionaron al corregidor de Bizkaia para que investigase sobre la veracidad de los hechos denunciados, identificase a los culpables y, en su caso, detuviese a los culpables de los hechos denunciados, presentándolos en Valladolid ante su Consejo para ser juzgados. Finalmente Mª Pérez de Alday se casó con su prometido Martín Pérez de Ormaegui y tuvieron descendencia.

Rodrigo Adán de Yarza muere entre marzo y julio de 1485 dejando como heredero en los solares de Yarza y Zubieta a Francisco Adán de Yarza.

9º-Francisco Adán de Yarza.- Muerto Rodrigo Adán de Yarza en 1485, comienza una carrera de obstáculos hasta que su heredero, Francisco Adán de Yarza, se pueda hacer con el oficio de preboste de la villa de Lekeitio.

Casó con Juana de Butrón y Villela, hija de Juan Alonso de Muxika y Butrón y de Mayor de Villela. Fueron hijos de Francisco Adán de Yarza:

  1. Milia de Zubieta casada con Santón de Urquiza;
  2. Francisco Abad de Yarza.
  3. Martín García Adán de Yarza, que heredó los solares de Yarza y Zubieta, casado con Ana Pérez Idiaquez y Lili;
  4. Juan López de Yarza; y
  5. Lope García de Yarza.

A veces, el hecho de cubrir la vacante producida en un prebostazgo revistió particulares dificultades; ello sucede, sobre todo, cuando una familia poderosa desea retener dentro de su linaje el oficio de preboste de alguna villa y se encuentra con la oposición cerrada de otros vecinos agrupados en bando, la minoría de edad del pretendiente a ocupar el oficio etc., ponen en peligro su pretensión.

Otras familias, habían conseguido vincular a su linaje la prebostad de las respectivas villas y algo semejante había intentado en Lekeitio la familia Adán de Yarza; sin embargo, a la muerte de Rodrigo Adán de Yarza, los reyes concedieron a Pelayo Zuasti el oficio de preboste de Lekeitio para toda su vida. Meses después, sin hacer referencia a esta concesión, los monarcas nombraron para dicho oficio a Pedro de Ibarra, por la muerte de Rodrigo Adán de Yarza.

Se ignora si en la primera concesión hubo protestas del hijo del preboste muerto, pero esta vez nos consta la queja de Francisco Adán de Yarza, quien, a pesar de su minoría de edad, se creía con derecho a ocupar el oficio que dejara su padre. Por lo cual, los reyes, mediante una carta fechada en 13 de diciembre de 1486, ordenaban al licenciado Chinchilla que tuviese embargada la prebostad de la villa de Lekeitio hasta que se resolviese el conflicto.

Era lo que ocurría con las mercedes reales de carácter vitalicio, al morir el beneficiario, la merced concedida volvía a las arcas reales, tras lo cual el rey podía cedérsela a otro linaje.

Aparte de la queja de Francisco Adán de Yarza, se produjo un grave incidente tras el nombramiento de Pedro de Ibarra. Personado en la villa de Lekeitio el procurador enviado por Pedro de Ibarra, el concejo de Lekeitio le recibió con insultos, le hicieron desarmar, fue prendido, insultado e intentaron matarle entre el alcalde Iñigo Ibáñez de Arteita y otros señores del concejo, la mayoría parientes de la familia Adán de Yarza.

Los Reyes Católicos resolvieron favorablemente esta protesta de Francisco Adán de Yarza; esto viene a demostrar cómo en el Señorío pervivieron, a lo largo de este reinado, los mismos elementos de presión que en el anterior.

Los linajes se ven obligados a seguir prestando servicios y fidelidad a los señores o reyes si quieren que se les confirmen las mercedes generación tras generación; quedando de este modo el linaje sometido a los reyes de Castilla. Así, en el caso de Lekeitio, los reyes acceden a la petición de Adán de Yarza y le ordenan que, hasta que alcance la mayoría de edad, sea reemplazado en su oficio por un lugarteniente distinto de Juan de Jáuregui, que temporalmente, ocupaba tal lugartenencia.

Esta sustitución del lugarteniente de preboste la había pedido Nicolás Ibáñez de Arteita en vista de que el actual, Juan de Jáuregui, amparaba a los malhechores. Fue necesaria una sobrecarta, de 6 de noviembre de 1488, para que Francisco Adán de Yarza anulara todo poder y facultad a Juan de Jáuregui.

Dos meses después, 15 de enero de 1489, el Consejo extiende una carta a Francisco Adán de Yarza y a sus tutores y administradores, Martín Ibáñez de Urkiza, Pedro Martínez de Likona y Sancho de Mallea, para que, durante la minoría de edad de Francisco Adán, use del oficio de preboste Juan del Puerto, que es uno de los tres hombres nombrados por la villa de Lekeitio, para que entre ellos escogiesen al que debía de ser lugarteniente de preboste. En 1487 Sancho Ibáñez de Mallea había actuado de lugarteniente de preboste en un pleito seguido contra Iñigo de Arteita.

Pero, Francisco Adán de Yarza, se queja nuevamente, esta vez por la manera en que se lleva la administración de la prebostad de la villa de Lekeitio, pues, según él, “las personas que el concejo de la villa puso para servir en el oficio de preboste entienden en sus haciendas y no en lo que al dicho oficio toca, antes dejan perder los derechos del oficio y las penas, setenas y calumnias que le pertenecen, creyendo que se aplica alguna libertad a la villa actuando así.

En realidad lo que quieren es eximirse, en adelante, de pagar dichos derechos o algunos de ellos; por ello, pide justicia”. Los reyes mandan al concejo de la villa que consientan a Francisco Adán de Yarza poner un lugarteniente junto con los colocados por el concejo de Lekeitio, quienes cobren los derechos y salarios pertenecientes al oficio de preboste.

Finalmente el 19 de septiembre de 1493, es confirmado, Francisco Adán de Yarza, en el oficio de preboste de la villa de Lekeitio, por merced real perpetuamente por juro de heredad para siempre jamás, pasando a considerarse la prebostad de Lekeitio como divisa propiedad de las casas de Yarza y Zubieta, propiedad que iría pasando en herencia de un jefe a otro del linaje.

Por cédula real dada en Medina del Campo el 12 de junio de 1494, a Francisco Adán de Yarza, como jefe de linaje de los solares de Yarza y Zubieta, se le confirmaron sus antiguos derechos de patronato perpetuo sobre el monasterio de San Miguel de Ereño, y la Alcaldía del Fuero de Vizcaya.

Sin embargo, Francisco Adán de Yarza, no tuvo problemas para hacerse con todas las demás mercedes que su padre tenía de los reyes. Así, en 20 de julio de 1485, los derechos de vasallo mareante de Bizkaia que había ostentado Rodrigo Adán de Yarza, pasaron, mediante carta vizcaína, a su hijo mayor Francisco Adán de Yarza. Asimismo, el 24 de marzo de 1487, como nuevo señor de Yarza, era confirmado por el rey en sus derechos hereditarios sobre las rentas de Santa María de Lekeitio, 1/3 de los diezmos, como los tuvieron su padre Rodrigo, su abuelo Ochoa y su bisabuelo Juan García.

En el año 1492, hubo entre los solares de Yarza y Arteaga nuevo conflicto, porque los dos pretendían edificar su propia casa junto al puerto de Ea, lugar que conforme a la carta poblacional de Lekeitio era linde de la villa y quizá zona ya de discutible influencia para los Yarza, siendo obligados cautelarmente a la suspensión de las obras.

Francisco Adán de Yarza fue paje de la reina Isabel la Católica. Aparece en la documentación hasta 1544.

10º-Martín García Adán de Yarza.- Hijo de Francisco Adán de Yarza. También llamado Martín García de Yarza. Aparece hasta 1565 en la documentación.
Casado con Ana Pérez de Idiaquez y Lili, hija de Juan Pérez de Idiaquez y Domenja de Lili, señores de la casa de Lili. Tuvieron siete hijos:

  1. Magdalena Adán de Yarza, heredera de los solares de Yarza y Zubieta;
  2. María Adán de Yarza casada con Santiago de Uribe;
  3. Rodrigo Adán de Yarza, casado con María de Lecaya;
  4. Francisco Adán de Yarza, sin descendencia;
  5. Martín García Adán de Yarza, sin sucesión;
  6. María Adán, que murió doncella;
  7. Juan Pérez Adán de Yarza, sin descendencia.

En octubre del año 1525, San Juan de Arrasate, denuncia a Francisco Adán de Yarza y a sus hijos Martín García y Juan López de Yarza porque, yendo el dicho San Juan de Arrasate desde la villa de Lekeitio a la anteiglesia de Ispaster salvo y seguro, el dicho Francisco Adán con dos hombres armados, vino contra él, y con mucha soberbia, le mando que alzase las armas si quería pasar por la calle, de lo contrario juraba a dios que no había de pasar por ella sin que le costase la vida, y por temor a que lo matasen, por fuerza y contra su voluntad, volvió a su casa para, más tarde, continuar su camino hacia la dicha anteiglesia.

El dicho Francisco Adán amenazó a sus hijos con que, si no mataban al referido San Juan de Arrasate no le heredarían. Pero no pudieron hallar a San Juan de Arrasate hasta tres días después cuando se encontraba oyendo misa mayor en el coro de la iglesia parroquial de San Miguel de Ispaster, a donde acudió Martín García de Yarza con ánimos de cumplir lo mandado por su padre, armado y acompañado de muchas personas.

Y asiendo de los brazos a San Juan de Arrasate le dieron muchos palos y golpes en la cabeza y por el cuerpo, y una gran cuchillada en la mano derecha y le habrían matado si no fuera por los sacerdotes que estaban en el altar y otros que subieron con la cruz al dicho coro. Al fin consiguió zafarse de ellos con ayuda de unos parientes que le llevaron a curar las heridas, pero quedó impedido de la mano derecha y no pudo seguir desempeñando el oficio de sastre.

El 5 de septiembre de 1526, el Licenciado Francisco Pérez de Robles, juez pesquisidor por el rey, dio sentencia contra Martín García Adán de Yarza, condenándole a que “siendo preso en qualquiera parte le llevasen a la carcel, y sacado de halli en un asno, se le quitase la cabeza por el berdugo en un Cadalso, manifestando sus graves delitos, y los de sus hijos y consortes por las calles publicas”. No se cumplió la sentencia por ser el dicho Francisco Adán de Yarza “preboste y pariente mayor e tener de su mano las justicias”.

La pena de muerte fue finalmente conmutada por el pago de una cantidad de dinero. En lo que respecta a los gastos producidos por el juicio, Martín García Adán de Yarza, es condenado a pagar 300 ducados de oro a la cámara y tesoro público del rey por los gastos causados en las averiguaciones e informe de sus delitos.

En concepto de indemnización, Martín García Adán de Yarza, fue condenado a pagar a San Juan de Arrasate 106 ducados de oro por varias razones: a) por los gastos de médicos cirujanos, medicinas y cirugías que había sufrido; b) para el pago de los gastos que había tenido en el viaje que hizo a Sevilla, a la Corte de Su Majestad, a pedir justicia por los delitos cometidos por Martín García Adán de Yarza contra su persona; c) por todo lo que había dejado de ganar al no poder hacer uso de su oficio por los daños sufridos en la agresión. Asimismo, Martín García Adán de Yarza, fue condenado a pagar, a San Juan de Arrasate, 40 ducados de oro al año, mientras este, sus hijos y su mujer viviesen, para su sustento, por no poder trabajar en su oficio de sastre por razón de las heridas y mutilaciones sufridas.

En lo que respecta al instigador del delito, Francisco Adán de Yarza, fue condenado en principio a cuatro años de destierro y a la pérdida del oficio de preboste. Tras varias apelaciones la pena se redujo a dos meses de destierro de la villa de Lekeitio; el oficio de preboste, que a causa del proceso había sido secuestrado juntamente con todos los bienes de Francisco Adán de Yarza, fue restituido en el linaje Adán de Yarza.

Mientras el oficio de preboste estuvo retenido, Francisco Adán de Yarza no pudo hacer uso de él ni recibir las rentas inherentes al cargo. El rey nombró a Juan de la Plaza para ejercer el oficio de preboste de la villa de Lekeitio mientras Francisco Adán de Yarza cumplía la pena impuesta. En 1528, Juan de la Plaza, nombró como tenientes de preboste a Martín Gorria de Loniquiz y Martín de Aldaola. Una vez más, la prebostad de la villa de Lekeitio se encontraba en manos de personas ajenas al linaje Adán de Yarza.

El historial delictivo de Martín García Adán de Yarza no terminaba aquí, era mucho más amplio: había asaltado a Domingo Sáez de Likona con intención de matarle, dándole una cuchillada en la cara; intentó matar a Sebastián de Likona; le dio una fuerte paliza a Martín Pérez de Likona con unas cañas; en una procesión que se celebraba en la Iglesia de Santa María de Lekeitio, atacó con una espada a Juan Iñiguez de Arteyta; en otra ocasión tomó por la fuerza a una doncella, hija de la mujer de Ochoa de Gorostiza, por mandato de su padre Francisco Adán de Yarza, y llevándola a la casa solar de Zubieta la desposó con un criado suyo; en compañía de otros compañeros asaltaron a Sebastián de Jauregui; los Adán de Yarza llegaban incluso a amenazar al propio alcalde García de Ibaseta, el cual reprendió en una ocasión a Martín García, porque jugaba a juegos prohibidos en la calle, y este le amenazó con matarle.

En estas mismas fechas el capitán Nicolás de Arteyta litigaba con el señor de Zubieta por cuestiones de precedencia en el banco principal de la iglesia de Santa María. Francisco Adán de Yarza declaró en el citado pleito que lo señores de Zubieta tenían derecho a sentarse en el banco principal de la iglesia junto con dos o tres personas de su elección. El capitán Arteyta aducía que a su derecho correspondía el sitio inmediatamente posterior al preboste de la villa. Finalmente se dictaminó que únicamente ambos ocuparan tal asiento, no admitiéndose en él otras personas.

En 1565, el Concejo de la Villa de Lekeitio y el Mayordomo de Santa María dieron poder al bachiller Rodrigo Abad de Olea para que en el Sínodo que había de celebrarse en la ciudad de Zaragoza, demandase a Martín García Adán de Yarza a Juan de Sámano y a su esposa Magdalena y “denieguen e quiten la tercia parte de los dichos diezmos que asi lleban y que apliquen y adjudiquen a la dicha fabrica y los vecinos e hijos naturales e patrimoniales que residen en el servicio de la dicha yglesia como cosa a ellos devida y perteneciente”.

Esta es una de las reclamaciones que, el concejo de la villa y el cabildo eclesiástico, hicieron en varias ocasiones; pero no podían conseguir nada contra lo estipulado por la Corona; el rey había hecho merced vitalicia de esos diezmos a la casa de Zubieta desde tiempo inmemorial, a cada jefe del linaje en su tiempo, y, en 1487, había hecho merced de los mencionados diezmos, por juro de heredad para siempre jamás, a Francisco Adán de Yarza, por lo que sus descendientes actuaban con pleno derecho.