27Mon032017

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Origen de la muralla

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La mayoria de los autores datan la construcción de la muralla de Lekeitio en 1334. con ocasión de la confirmación del privilegio relativo a la fundación de la villa, otorgado por el rey Alfonso Xl.

Esta fundación tuvo lugar en 1325, cuando Lekeitio recibió el título de villa de manos de Doña María Díaz de Haro, que le concedió el Fuero de Logroño.

En la misma carta de confirmación de privilegios, Alfonso Xl ordenó que amurallasen la villa, rodeandola de un muro en el que se abrirían cinco puertas denominadas Atea, Elexatea, Zumaseta, Apalloa y Arranegui o Nuestra Señora del Buen Viaje. A estas cinco puertas se les sumaron otras dos con posterioridad, al construirse un murallón en el casco urbano de la villa, debido al incendio originado en 1442 y que provocó la destrucción de gran numero de edificaciones.

Para evitar en lo sucesivo hechos como este, Fernando el Católico autorizó al Consejo de la villa la creación, en 1490, de un murallón que, partiendo del Portal de la Trinidad, llegase hasta la puerta de San Nicolas Tolentino, que comunicaba con la zona de Arranegui. Esta muralla interior tomaba una disposicion Norte-Sur y dividia en consecuencia el casco urbano dentro del recinto amurallado.

Con las dos puertas anteriormente citadas. San Nicolas Tolentino y la Santisima Trinidad. pasaron a ser siete las que se abrían en la muralla que rodeaba el casco urbano de la villa y que comprendía tanto su nucleo mas antiguo--el organizado en torno al monte Lumentxa--, como el que se desarrolló a lo largo de la orilla del mar y que tiene en Arranegui su eje principal.

Existe sin embargo una hipótesis, aventurada por Joaquin del Valle Lersundi, según la cual existiría una muralla anterior a la mencionada de 1334 y cuya fecha de construcción es dificil de establecer, pero que circundaría la zona comprendida en torno al antiguo nucleo de población que se situa en torno a la falda del monte Lumentxa.

Esta muralla primitiva recorrería, en caso de existir, el mismo trazado que tienen en la actualidad los restos de la muralla que todavía se conserva y que, partiendo del portal de Atea, Ilegan hasta la iglesia de Santa María, bordeando, por la parte mas elevada del Pueblo, el Convento de las Dominicas (antiguo Palacio de los Señores de Bizkaia) . Por el otro extremo de la villa, menos elevado, la muralla recorrería la distancia entre la puerta de Atea y la iglesia bordeando la calle de Uribarren.

Esta muralla tendría tres portales, Atea. Elexatea y otro en lo que posteriomente sera conocido como la Plaza Vieja, donde convergen las calles del nucleo antiguo. Los otros tres portales, Apalloa, Zumatzeta y Nuestra Señora del Buen Viaje, pertenecen a la ampliación del nucleo primitivo de población que tuvo lugar a raiz de la concesión del fuero otorgado por Doña María Díaz de Haro.

La hipotetica muralla a la que hace referencia Joaquín del Valle de Lersundi sería en consecuencia anterior a la que se refiere Alfonso Xl en 1334, muralla esta última que se crearía para circundar la ampliación planificada de la villa que se llevó a cabo a partir de la concesión del fuero.

MODIFICACIONES POSTERIORES

La muralla ha permanecido completa desde el siglo XIV hasta finales del XVII y no parece haber sufrido alteraciones durante este tiempo, a excepción de un pequeno muro levantado sobre la muralla por el monasterio dominico y que contó con la ayuda del ayuntamiento de Lekeitio. Este añadido tuvo lugar en 1427 y se realizó con objeto de guardar mejor la clausura del monasterio.

A finales del siglo XVII, según cuenta el anónimo que describe la villa en 1735 y que aparece recogido por diversos autores como Iturriza, Rodriguez Herrero o el propio Aguado Bleye, se añadieron a la muralla nuevas fortificaciones para mejorar la defensa de la villa. Así, se levantaron los fortines de la Atalaya y de la isla de San Nicolas y una muralla con troneras para la artillería, rematada con puntas de diamante en los extremos, en lo que hoy es la Plaza principal (Foru Enparantza) de Lekeitio. Por otro lado, existen también, durante la Primera guerra carlista, un fortín en lo alto del monte Lumentxa y baterías que protegen los portales de Elexatea y de Apalloa, siendo posible que estas dos ultimas existieran ya a finales del siglo XVII.

El dibujo mas antiguo de Lekeitio lo constituye una vista panoramica del casco de la población tomada desde Kurtxiaga y que se puede observar en la taberna "Prim" del puerto de Lekeitio. Este dibujo fue descubierto y esquematizado por Jose Miguel de Ugartechea y reproducido en su libro La pesca tradicional de Lekeitio, y en el aparece la muralla completa así como las fortificaciones levantadas a finales del siglo XVII.

Otro documento grafico interesante consiste en un grabado de Redondo publicado en "La guerra en Nabarra y Provincias Vascongadas", de M.F.M. de Vargas, en el que se observan las fortificaciones situadas frente al portal de Elexatea.

Posteriormente, con la apertura de la carretera de Gernika y de la calle Pascual Abaroa. comienza la desaparición de la muralla. Se desmontan los portales y a medida que la villa crece en extensión se van eliminando los lienzos de muralla. Así, se derribó la parte comprendida entre la iglesia y el cementerio para abrir el acceso a este; fueron entre 230 y 240 metros de muralla, desde el portal de Elexatea, para abrir el camino al cementerio. Tambien se derribó el lienzo de muralla que, desde el Portal de Atea, iba recorriendo lo que ahora es la avenida de Pascual Abaroa, excepto un pequeño tramo, próximo al Portal de Apalloa, que todavía se conserva junto con el refuerzo que se realizó para la artillería.

El Plano levantado por Víctor Munibe en 1857 para el "Mapa de la Provincia de Bizkaia", realizado por Francisco de Coello, concuerda basicamente con la descripción del anónimo de 1735 y muestra cómo todavía se conservaba la muralla entre el portal de Apalloa y el de Zumatzeta. Para entonces ya se había derribado el trozo de muralla que desapareció con motivo de la apertura del cementerio y su nuevo camino de acceso.

En 1897, en la zona donde se halla situada la Torre de Urquiza, la muralla queda oculta por una tapia de la misma altura. al ceder el ayuntamiento una franja de terreno extramuros a la comunidad del convento de Santo Domingo. En la calle Tenderia se han abierto ventanas en la muralla que ha sido utilizada como uno de los muros que conforman la primera casa de la calle. Por último, en el plano de 1925 del arquitecto Castor de Uriarte, ya ha desaparecido la muralla desde el portal de Atea hasta el de Apalloa y sólo se conserva el tramo citado en la calle Pascual Abaroa con el refuerzo para la artilleria.

ESTADO ACTUAL

Del trazado original de la muralla se conservan unicamente dos lienzos. El mas largo. de 155 m. de longitud aproximadamente. se localiza al Sur de Lekeitio, en la parte alta del nucleo antiguo de la villa, y recorre la distancia existente entre el inicio de la calle Tendería y la entrada del cementerio. Una parte queda oculta por una tapia con una hornacina construida por las dominicas, pero el resto se puede seguir facilmente a traves de un camino que bordea la muralla.

El otro lienzo de muralla que se conserva se encuentra en la calle Pascual Abaroa y tiene una longitud cercana a los 2O m.. aunque en el plano de Castor de Uriarte de 1925 se conservaban alrededor de 90 m. Este lienzo conserva el refuerzo para la artilleria que se le agregó en el siglo XVII, de ahí que en la descripción anónima de 1735 aparezca citado con seis pies de espesor, cuando en realidad la muralla primitiva sobrepasa escasamente el metro de grosor.

ESTRUCTURA DEL MURO

No se puede determinar con exactitud cual era su altura primitiva, aunque sí su espesor, que oscilaba entre 1 y 1,3 m. y excepcionalmente 2 m. en los restos de muralla que se encuentran en la Avenida de Pascual Abaroa. En lo referente a la estructura del muro propiamente dicha, esta constituida por una doble pared con relleno intermedio. El aparejo del muro varía de la parte inferior a la superior. La zona inferior esta construida con caliza margosa gris oscura y con caliza arrecifal mas resistente. El tamano de las piezas es muy variado, oscilando entre los 60 cm. y 1 m. y las hiladas estan muy bien definidas. aunque en las zonas en las que la pendiente del terreno es muy pronunciada, suele haber con frecuencia acunamientos .

En cuanto a la parte superior, el tamaño de cada una de las piezas que conforman el muro es uniforme. Son piezas sensiblemente mas reducidas que las de la parte inferior del muro y aparecen ordenadas en forma de mamposteria. En relación al resto de muralla que se conserva en la Avenida de Pascual Abaroa, es muy dificil hacer un estudio comparativo entre este y el muro meridional, puesto que se ha visto alterado con el esfuerzo a quc se vio sometido con motivo de las medidas defensivas que tomaron a finales del siglo XVII y que han ocultado practicamente su estructura primitiva.

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